EL EVANGELIO DEL DOMINGO
por Gervasio Portilla García
31.05.2026
Domingo, LA SANTÍSIMA TRINIDAD, solemnidad (A):
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (3, 16-18)
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
― «Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios».
Palabra del Señor
COMENTARIO.
Celebramos este Domingo la fiesta de la Santísima Trinidad, el misterio insondable de Dios.
Como creyentes, nos basta saber que el amor es la realidad que aglutina el gran misterio de tres personas distintas y una misma naturaleza, un sólo Dios y Padre.
El amor de Dios, se proyecta como recoge el Evangelio de San Juan: «Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna».
Es reconfortante pensar que Dios nos dio a Jesús como guía en el camino, como luz y fuente de vida en medio de la oscuridad del mundo.
Hasta el próximo Domingo si Dios quiere. Paz y bien.