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El Congreso Católicos y Vida Pública recuerda a Carlos Ortiz, directivo del CEU, fallecido en Urda: "Sigue con nosotros"

 

El almuerzo anual que los organizadores del Congreso Católicos y Vida Pública celebran con periodistas de información religiosa ha comenzado con un recuerdo muy especial: Carlos Ortiz, director del Área de Colegios CEU y del Colegio CEU San Pablo Sanchinarro, una de las 69 víctimas del accidente ferroviario de Urda. Ortiz era un acérrimo defensor de este Congreso y animaba a sus alumnos a participar.

 

 

 

05/11/26 | Marta Santín


 

 

 

  1. "Él no se ha ido, sigue aquí"
  2. "Venimos a evangelizar, no a hacer política de partido"
  3. Más políticos comprometidos con la fe
  4. Dimensión espiritual del Congreso
  5. "América y España: la fe que nos une"
  6. 800 participantes presenciales y 500 online
  7. Un manifiesto que reivindica la Hispanidad y la figura de Isabel la Católica

 

 

 


María San Gil.

 

 

 

"Él no se ha ido, sigue aquí"

«Queremos hacer un agradecimiento especial hacia Carlos. Él no se ha ido, está aquí, sigue con nosotros. Como él decía, la muerte no es más que ir a la vida eterna», ha afirmado el presidente de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, José Masip.

Con este homenaje ha comenzado la presentación de la 28ª edición del Congreso Católicos y Vida Pública, que Masip ha presentado junto a su directora, María San Gil, y que tendrá lugar del 13 al 15 de noviembre en la Universidad CEU San Pablo, en la calle Julián Romea 23 de Madrid, bajo el lema «América y España: la fe que nos une. Un viaje de ida y vuelta».

 

"Venimos a evangelizar, no a hacer política de partido"

Durante el encuentro, José Masip también ha querido precisar, a preguntas de los periodistas, cuáles son los próximos desafíos de la ACdP y del Congreso, especialmente ante las preguntas sobre la posible presencia de representantes políticos y la proximidad de las elecciones generales del 29 de noviembre.

«La ACdP y el Congreso vienen a evangelizar, no a hacer política de partido», ha afirmado. En la misma línea, ha defendido que no se debe confundir la fe con las opciones políticas: «Separemos la fe y la religión de la política».

Masip ha insistido en que la misión de la Asociación es llevar el Evangelio a la sociedad y dar testimonio de la fe en todos los ámbitos de la vida pública. «Para eso estamos nosotros, la ACdP, para dar testimonio de la fe en la vida pública», ha señalado. También ha advertido de que sería un error ideologizar la religión o identificarla exclusivamente con una determinada formación política.

Preguntado por los desafíos de la Asociación, Masip ha defendido la continuidad con la etapa anterior, aunque ha reconocido la necesidad de atraer a más jóvenes. Según los datos aportados durante la presentación, el 20% de los miembros de la ACdP tiene menos de 40 años.

 

Más políticos comprometidos con la fe

El presidente de la Asociación ha señalado que, aunque la presencia de Dios en la vida de muchas personas es cada vez más manifiesta, no percibe el mismo compromiso en el ámbito político. «Ha habido siempre políticos comprometidos, pero ahora hay menos», ha afirmado. En este sentido, ha expresado incluso su deseo de que algún miembro de la ACdP pudiera formar parte de las listas electorales.

Por último, Masip ha revelado que han recibido peticiones para llevar el Congreso Católicos y Vida Pública a Perú, una posibilidad que muestra el interés que despierta esta convocatoria fuera de España.

 

Dimensión espiritual del Congreso

La dimensión espiritual volverá a ocupar un lugar destacado en esta edición. San Gil ha recordado que el año pasado unas 200 personas se acercaron a los espacios de adoración. Este año se mantendrá la Exposición del Santísimo y habrá sacerdotes disponibles para administrar el sacramento de la confesión.

Una propuesta que, junto a las ponencias y mesas redondas, busca que el Congreso no se limite al debate sobre la presencia de los católicos en la sociedad, sino que sea también un espacio de encuentro, oración y testimonio de fe.

 

"América y España: la fe que nos une"

Bajo el lema «América y España: la fe que nos une. Un viaje de ida y vuelta», esta edición quiere poner el foco en los vínculos históricos, culturales y, sobre todo, religiosos que unen a España con Hispanoamérica.

Una relación que los organizadores consideran especialmente importante reivindicar en un momento en el que, según recoge el manifiesto del Congreso, la sociedad occidental atraviesa una crisis y una pérdida de algunos de los principios que la han sostenido durante siglos.

María San Gil ha reconocido que la elección del tema ha sido un acierto. «Este año con el tema hemos acertado de pleno», ha señalado. También ha destacado una coincidencia significativa: el viaje apostólico de León XIV a Hispanoamérica, que tendrá lugar durante las mismas fechas del Congreso. Para la directora, que el Papa esté esos días en el continente americano refuerza la actualidad de una convocatoria que busca precisamente estrechar los lazos entre ambas orillas del Atlántico.

 

800 participantes presenciales y 500 online

Los organizadores han explicado que querían contar con una mayor representación de países hispanoamericanos y que este año se ha conseguido ampliar la presencia internacional respecto a la edición anterior. Hasta el momento de la presentación, se habían registrado 800 participantes presenciales y más de 500 en modalidad online.

La programación comenzará el viernes 13 de noviembre con el acto inaugural, en el que participarán José Masip, el nuncio apostólico en España, monseñor Piero Pioppo, Fernando Cruz-Conde, consiliario nacional de la ACdP, y María San Gil. A continuación, el exministro de Justicia y Derechos Humanos de Chile Hernán Larraín pronunciará la conferencia «España e Hispanoamérica ante un escenario de crisis».

El sábado 14 destaca la intervención de Adriana Tudela, excongresista de la República del Perú, sobre «Libertad, poder político y doctrina católica: ¿cuáles deben ser los límites del Estado?». También habrá una mesa redonda sobre «Hispanidad: un legado de fe y esperanza», con la participación de Consuelo Martínez-Sicluna, Juan Carlos Domínguez Nafría y el hispanista Carlos Leáñez Aristimuño.

Una de las mesas redondas de la primera jornada estará dedicada a los movimientos laicos y llevará por título «Del encuentro de dos mundos a la misión compartida». Participarán representantes de Regnum Christi, Avanzada Católica y Cruzadas de Santa María. La mesa estará moderada por el padre Enrique Martín Baena, viceconsiliario de la ACdP y superior general de los Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey.

Carmen Fernández de la Cigoña, secretaria general de la ACdP, ha explicado que inicialmente se planteó organizar una mesa con dominicos, jesuitas y franciscanos, las grandes órdenes religiosas que tuvieron un papel destacado en la evangelización de Hispanoamérica. Sin embargo, finalmente se dio prioridad a los movimientos laicos al ser un Congreso de Católicos y Vida Pública.

Entre los demás ponentes figuran el creador de contenido Renezz, el ingeniero y emprendedor Pablo Sánchez Bergasa, premio Princesa de Girona Social, y el presentador, actor y escritor Christian Gálvez, que participará en una mesa sobre narrativa, memoria y trascendencia junto al periodista y cineasta José María Zavala.

La jornada concluirá con una hora santa acompañada por Hakuna Group Music. El domingo 15 tendrá lugar la conferencia de María Eugenia Campos Galván, gobernadora del estado mexicano de Chihuahua, sobre las decisiones morales y la política humanista.

 

Un manifiesto que reivindica la Hispanidad y la figura de Isabel la Católica

El Congreso cuenta con un manifiesto por la Hispanidad que reivindica la existencia de una comunidad histórica y cultural compartida por quienes hablan, piensan y sienten en español a ambos lados del Atlántico. El documento sostiene que la Hispanidad no es una nostalgia ni una realidad que haya que inventar, sino una comunidad de afectos e intereses construida durante más de cinco siglos.

El texto pone especial énfasis en la aportación del cristianismo a esa historia común y en la defensa de la dignidad de la persona humana. También reivindica el papel de Isabel la Católica, cuyo testamento ordenaba tratar a los habitantes de las Indias «como personas libres y no sujetas a servidumbre».

El manifiesto recuerda asimismo las Leyes de Indias y la Escuela de Salamanca, con Francisco de Vitoria como una de sus figuras más destacadas, y defiende que la tradición cristiana constituye uno de los cimientos de la civilización hispánica. «Reconocer que la fe ha sido uno de los cimientos más firmes de esa civilización, y que recuperarla en el centro de nuestra vida pública es parte esencial de la respuesta a la crisis que atraviesa Occidente», recoge el documento.

Aunque no habrá una ponencia ni una mesa redonda dedicada específicamente a Isabel la Católica los organizadores han explicado que su figura estará presente durante todo el desarrollo del Congreso. Entre los participantes se encuentra Juan Carlos Domínguez Nafría, uno de los impulsores de la causa de beatificación de la reina.