MICHAEL

 

 

05/07/2026 | por Grupo Areópago


 

 

 

 

 

 

Se está proyectando en nuestros cines “Michael”, una película acerca de la vida del llamado rey del pop. La trama se centra en la época dorada de Off the Wall (1979), Thriller (1982) y Bad (1987), por lo que el éxito de taquilla ha sido rotundo, haciéndonos revivir nuestra juventud a través de sus éxitos a los que ya casi peinamos canas.

Pero más allá del musical la película muestra el lado humano del ídolo, su niñez,  la relación conflictiva en especial con su padre y con sus hermanos, el desarrollo del perfeccionismo como manera de ser aceptado, su vivencia de la soledad ante la falta de amigos y la fama, la presión mediática, su lucha por unir todas las razas, su manera de afrontar el terrible accidente que le quemó el cuero cabelludo y que le produjo dolores de por vida, la enfermedad de su piel llamada vitíligo que alteró el color de su piel… en definitiva, se descubre la fragilidad del ídolo de masas, en una sociedad claramente individualista que ha ido perdiendo el sentido de familia, se descubre  a un Michael Jackson vulnerable.

La figura de Michael, más allá de la estrella del pop que demostró un gran talento musical, ganador de 8 Grammys en una sola noche en 1984 y ganador de 39 récords Guinness, que se estima que llegó a vender en vida más de mil millones de discos, nos recuerda la importancia de la familia, del amar y ser amado, y no dejan de ser dolorosas sus propias palabras:

«Si no tienes ese recuerdo de amor de la infancia, estás condenado a buscar por todo el mundo algo para llenar ese vacío. Pero no importa cuánto dinero ganes o lo famoso que te vuelvas: siempre seguirás sintiendo vacío.»

Que la vida de Michael Jackson con sus luces y sus sombras, a puertas del decimoséptimo aniversario de su fallecimiento el próximo 25 de junio,  nos lleve a la convicción profunda de que la familia es el núcleo básico que proporciona valores, apoyo emocional y un refugio seguro, y aunque  no estemos llamados a ser estrellas del pop ni a recibir premios ni reconocimientos, sintamos con urgencia la vocación a amar y ser amados en  nuestras propias familias, el mayor Grammy de nuestras vidas.

Descansa en paz Michael.

 

 

GRUPO AREÓPAGO