Tribunas

Un interesante diálogo en torno al “giro católico” en la cultura

 

 

José Francisco Serrano Oceja


Mesa redonda sobre el “giro católico”
en la sede de Madrid de la Universidad de Navarra.

 

 

 

 

La semana pasada tuve la oportunidad de moderar una mesa en la sede de Madrid de la Universidad de Navarra sobre el denominado “giro católico” de la cultura, dentro del I curso de Verano Cristianismo y cultura contemporánea, iniciativa del Master de similar título.

Componían la mesa Diego S. Garrocho, profesor de Ética y Filosofía Política de la Autónoma de Madrid; Ana Sánchez de la Nieta, periodista y crítica cultural; y Daniel Gascón, editor de Letras Libres.

A partir de una intervención inicial y de un coloquio posterior, me interesaba sacar alguna idea clara sobre si existe ese giro católico de la cultura española, y no es un espejismo o expresión de una voluntad performativa de que exista, cuál es la naturaleza de ese giro, incluso de qué catolicismo hablamos cuando nos referimos al giro católico.

Tengo que advertir que como coincidía con el primer partido de la selección española, del que no me quiero acordar, el resultado fue dos a uno.

Mientras Ana Sánchez de la Nieta hacía un interesante y detallado repaso de las películas que, desde hace, digamos, diez años, podrían formar parte de ese giro, el profesor Garrocho se lanzó a diseccionar una serie de síntomas de que algo está cambiando, sobre todo en determinados sectores de la población, véase los jóvenes.

Fenómenos como el retorno a los valores fuertes, que no es lo mismo que la formulación del “Retorno a los dioses fuertes” de R.R. Reno, el fracaso de las religiones de sustitución, la renovación estética del catolicismo, la metamorfosis del dolor de los jóvenes, producido por la pandemia, entre otros fenómenos, apuntan a un cambio de paradigma.

Daniel Gascón no negaba que algo estuviera pasando pero pensaba, desde el punto de vista también sociológico con fuentes de primera como Luis Miller, que había que matizar bastante más de lo que se matiza a la hora de hablar de giros y católicos, que por cierto son antropológicos, de nuevo.

Me llamó la atención que en la lista de películas de Sánchez de la Nieta las directoras o directores no fueran precisamente católicas de misa diaria, que sepamos. Por lo tanto estamos hablando de un giro de temáticas trascendentes por humanas, o de lo humano que remite a la dimensión relacional en sus diversas formas expresivas que dejan abierta la pregunta por lo trascendente. ¿Tendrá que ver con lo que le pidió Léon XIV a los jóvenes en la Vigilia?

A la hora de la intervención del público, una pregunta produjo una especie de silencio en la cristiandad. Muy sencilla. “¿Qué acogida está teniendo en la Iglesia, en la jerarquía de la Iglesia, en los sacerdotes, en las realidades eclesiales, movimientos, parroquias, universidades, esto a lo que nos estamos refiriendo?”.

Quizá esa pregunta se la dejo a ustedes lectores y lectoras. O quizá la conteste en un futuro inmediato.

 

 

José Francisco Serrano Oceja