Vaticano
Al Papa se le saltaron las lágrimas en el Movistar Arena con la ovación más larga de su pontificado
Antonio Banderas emocionó a León XIV y a todo el público: "La figura más representada en la historia del arte ha sido Jesucristo, el gran protagonista de la película de la vida"
08/06/26 | Marta Santín, X
Madrid tenía ganas de Papa. Y el Papa lo sintió. Lo sintió desde el mismo instante en que cruzó las puertas del Movistar Arena. Lo sintió en los aplausos, en los rostros emocionados y en una acogida que desbordó cualquier previsión. Lo sintió hasta el punto de que a León XIV se le humedecieron los ojos y acabó visiblemente emocionado ante una ovación que algunos calcularon en siete minutos y otros elevaron hasta los diez. Probablemente, la más larga de su pontificado. Religión Confidencial estuvo allí para contarlo.
- Promover el diálogo
- Y Antonio Banderas dejó boquiabiertos a los católicos
- Momentos memorables
- Empresarios y sindicatos juntos
- "¡No temáis! ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo!"
- Algo ha ocurrido en la España polarizada y secularizada
El Papa León XIV emocionado en el Madrid Arena.
Foto: Jesús Hellín/ Europa Press.
Una ovación cerrada, intensa, atronadora. Fue uno de los momentos más impactantes de la visita de León XIV a España.
Promover el diálogo
El acto, titulado "Tejer Redes", reunió en el Movistar Arena a representantes de la cultura, la empresa, la universidad, el deporte y la sociedad civil. Más de 12.000 personas participaron en este encuentro concebido para promover el diálogo, la búsqueda del bien común y la cultura del encuentro.
Y Antonio Banderas dejó boquiabiertos a los católicos
Pero si hubo una intervención que marcó la tarde fue la de Antonio Banderas.
El actor malagueño protagonizó un discurso que dejó boquiabierto al público, mayoritariamente católico, y que se convirtió en uno de los temas más comentados en las redes sociales. Obispos, sacerdotes y laicos coincidían en la misma valoración: había sido una intervención memorable.
Banderas reivindicó el papel histórico de la Iglesia en la creación artística con una afirmación contundente: "La relación entre la Iglesia católica y el arte no ha sido solo fructífera, ha sido determinante. No tememos equivocarnos al decir que la Iglesia ha sido el mayor productor de arte de la historia de la humanidad".
Y después llegó una de las frases más aplaudidas de toda la jornada: "En el corazón de ese impulso creativo está quien atraviesa los siglos, los estilos y las culturas. Y que, con total seguridad, ha sido la figura más representada en la historia del arte. Se trata de Jesucristo, el gran protagonista de la película de la vida. En todas las artes Cristo como un icono de paz, de amor, de sacrificio, rodeado de un misterio inagotable".
El actor también lanzó una profunda reflexión sobre los desafíos culturales de nuestro tiempo: "Santo Padre, en un mundo que corre, que se fragmenta, que a veces se simplifica en exceso, el arte nos ayuda a recuperar la profundidad y el alma que está tratando de ser robada por inteligencias artificiales que deben estar al servicio del ser humano y no al revés".
Y terminó arrancando otra gran ovación cuando confesó: "Santo Padre, yo estoy aquí por Godspell. Usted sabe muy bien que Godspell significa el hechizo de Dios. Yo hoy estoy aquí, Santo Padre, confesando haber sido víctima del hechizo de Dios".
Las palabras del actor conectaron de forma especial con el Pontífice. No fue una intervención más. Fue una defensa apasionada de la fe, de la belleza y de la capacidad del arte para acercar al ser humano al misterio de Dios.
En el vídeo adjunto, se puede escuchar íntegramente el discurso:
Momentos memorables
La tarde estuvo llena de momentos memorables. Sobre el escenario actuaron Sara Baras y su compañía flamenca, además de la cantante Rozalén, que aportaron emoción y sensibilidad, con la danza y la canción, en una jornada en la que la cultura fue presentada como puente entre las personas.
También brilló el testimonio de las deportistas Carolina Marín y Teresa Perales. Ambas defendieron los valores humanos del deporte y recordaron que la verdadera victoria no consiste únicamente en ganar, sino en aprender de la adversidad y conservar "la alegría limpia de jugar por el placer de jugar".
Empresarios y sindicatos juntos
Uno de los aspectos más llamativos del encuentro fue la presencia conjunta, por primera vez ante un Papa, de representantes empresariales y sindicales que habitualmente negocian las grandes cuestiones laborales del país. Bajo el título “La economía al servicio del bien común”, hablaron Antonio Garamendi, presidente de CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales); Unai Sordo, Secretario General de CCOO; Pepe Álvarez, Secretario General de UGT; y Ángela de Miguel, presidenta de CEPYME (Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa).
Por cierto, la nota que pudo empañarlo todo fueron los silbidos de algún energúmeno que de católico tiene poco silbando a Unai. Menos mal que fue una ráfaga de segundo que se disipó enseguida.
Por parte del mundo académico intervino José María Coello de Portugal, quien reivindicó la educación como instrumento de justicia social y formación integral de las nuevas generaciones.
La conducción de los periodistas Carlos Franganillo y Lara Siscar fue impecable y ayudó a mantener el ritmo de una tarde que combinó testimonios, actuaciones y reflexión.
Cultura del encuentro entre empresario y sindicatos promovida en el acto: "Tejer Redes".
Autor: Jesús Hellín/ Europa Press.
"¡No temáis! ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo!"
Y finalmente llegó el momento más esperado: la intervención del Papa.
León XIV defendió que la Iglesia desea seguir dialogando con la sociedad contemporánea, reconociendo tanto sus aciertos como sus errores históricos. Insistió en que cultura, universidad, empresa y deporte deben estar siempre al servicio de la persona humana y del bien común.
"¿Qué herencia estamos dejando al futuro?", preguntó el Pontífice a un auditorio que escuchaba en absoluto silencio. También advirtió de los riesgos de una sociedad que olvida la verdad, la belleza y la dignidad humana.
Pero hubo un instante que volvió a encender el Movistar Arena. Al referirse a las raíces cristianas de Europa, León XIV recuperó el célebre llamamiento de sus predecesores a quien se refirió también: "¡No temáis! ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo! ¡Jesucristo no nos quita nada y nos da todo!". Los que le escuchábamos nos recordaba a Juan Pablo II y Benedicto juntos, pero con la marca Prevost que cada día conquista más corazones.
La reacción fue inmediata. Los aplausos volvieron a retumbar en el recinto. El Papa agradeció de nuevo emocionado.
Algo ha ocurrido en la España polarizada y secularizada
Y entonces quedó claro que aquella tarde había ocurrido algo especial. Algo ha ocurrido en una España de hoy, polarizada y secularizada.
No fue únicamente un acto institucional. No fue solo un encuentro entre la Iglesia y distintos sectores de la sociedad. Fue la constatación de que, en una España tantas veces descrita como secularizada y distante, todavía existe una enorme capacidad para emocionarse cuando la fe, la cultura y la esperanza se encuentran en el mismo escenario.
Y pocas imágenes resumen mejor esa realidad que la de un Papa con lágrimas en los ojos contemplando una ovación interminable en el corazón de Madrid.
Cultura del encuentro en la política promovida en el acto: "Tejer Redes".
Autor: Jesús Hellín/ Europa Press