Vaticano
El Papa León XIV hace historia: otra larga ovación de siete minutos en el Congreso de los Diputados
La nota de prensa del Congreso no hace referencia a las palabras del Pontífice sobre el aborto y la eutanasia
09/06/26 | Marta Santín, X
Pocos líderes consiguen este reconocimiento. Probablemente ninguno. El Papa León XIV volvió a protagonizar este lunes una de las imágenes más impactantes de su visita a España. Tras pronunciar el primer discurso de un Pontífice en la historia del Congreso de los Diputados, diputados y senadores puestos en pie le dedicaron una larguísima ovación de siete minutos, acompañada por aplausos ininterrumpidos y gritos de «¡Viva el Papa!». Hasta el propio Prevost está sorprendido.
- El Papa reconoce un recibimiento "espectacular"
- La nota de prensa del Congreso
- Un discurso que incomodó y unió al mismo tiempo
- El silencio sobre los abusos en el hemiciclo
- Una visita que trasciende la política
- León XIV rompió con el protocolo
Papa León en el Congreso de los Diputados junto a Francina Armengol.
Foto: Ballesteros/conelpapa.es
Nunca antes un Papa había tomado la palabra desde la tribuna del Congreso español y pocas personalidades han recibido una acogida semejante en el hemiciclo. Diversas crónicas parlamentarias señalaron que la duración de la ovación superó claramente las registradas en los últimos años para grandes acontecimientos de Estado, incluidas las recibidas por la Princesa de Asturias durante la jura de la Constitución, que rondaron los cuatro minutos.
El Papa reconoce un recibimiento "espectacular"
León XIV abandonó la Cámara Baja visiblemente satisfecho. Preguntado por los periodistas al término del acto, definió como «espectacular» el recibimiento que está encontrando en España durante esta histórica visita.
La ovación puso el broche a un discurso de aproximadamente media hora en el que el Pontífice abordó algunos de los grandes debates de nuestro tiempo. Habló de inmigración, de la crisis internacional, del rearme en Europa, de la dignidad humana, de la familia y de la necesidad de recuperar una política orientada al bien común.
La nota de prensa del Congreso
Pero también dedicó palabras muy explícitas a la defensa de la vida humana «desde su concepción hasta su ocaso natural», una referencia directa al aborto y a la eutanasia que no pasó inadvertida.
Sin embargo, resulta llamativo que la nota de prensa difundida posteriormente por el Congreso de los Diputados destacara el carácter histórico de la visita y el desarrollo institucional de la jornada, sin hacer referencia expresa a estas afirmaciones sobre el aborto y la eutanasia, que constituyeron uno de los núcleos más claros y reconocibles del mensaje pontificio.
Un discurso que incomodó y unió al mismo tiempo
La intervención de León XIV tuvo una singularidad política evidente. Prácticamente todos los grupos parlamentarios encontraron alguna parte del discurso con la que identificarse y otra con la que discrepar.
Los mensajes sobre la acogida de inmigrantes y refugiados fueron especialmente destacados por dirigentes de la izquierda y por miembros del Gobierno.
Estas son algunas de las declaraciones más destacadas:
● Alberto Núñez Feijóo: «Comparto el discurso del Papa». El líder del PP destacó especialmente la advertencia de León XIV sobre el «déficit de respeto a las convicciones» que, a su juicio, existe actualmente en España.
● Félix Bolaños: «Hay una enorme sintonía entre el Gobierno y el Papa en cuestiones tan importantes como la migración y la paz». El ministro mostró «respeto» por las diferencias existentes en materias como el aborto y la eutanasia.
● Santiago Abascal: «Hay que distinguir entre los discursos y la práctica». El presidente de Vox subrayó que «en el Vaticano no entra inmigración ilegal» al valorar las palabras del Pontífice sobre la acogida de migrantes.
● Gabriel Rufián: «El discurso del Papa me ha parecido correcto». El portavoz de ERC aprovechó para criticar a PP y Vox por aplaudir las referencias del Pontífice a la acogida de inmigrantes mientras, según afirmó, mantienen posiciones contrarias en el Congreso.
El silencio sobre los abusos en el hemiciclo
Otro de los aspectos que más llamó la atención fue la ausencia de referencias a los abusos sexuales dentro de la Iglesia durante el discurso parlamentario.
Algunos medios habían especulado con la posibilidad de que el Pontífice abordara esta cuestión desde la tribuna del Congreso, especialmente después de que en los últimos años el debate hubiera ocupado un lugar destacado en la agenda pública española.
Sin embargo, León XIV no hizo ninguna mención al respecto durante su intervención ante diputados y senadores.
Sí lo haría posteriormente, ya fuera del Congreso, durante su encuentro con los obispos españoles en la sede de la Conferencia Episcopal, donde insistió en la necesidad de escuchar a las víctimas, promover la justicia y reforzar las medidas de prevención.
Una visita que trasciende la política
Más allá de las reacciones partidistas, la imagen que quedará para la historia será la de un Congreso en pie durante siete minutos aplaudiendo a un Papa.
El acto contó con la presencia de numerosas autoridades del Estado, expresidentes del Gobierno y representantes de las principales instituciones del país. La llegada del Pontífice estuvo acompañada de honores oficiales y de la interpretación de los himnos del Vaticano y de España.
León XIV rompió con el protocolo
Al concluir la ceremonia, León XIV rompió parcialmente el protocolo para acercarse a los ciudadanos congregados en los alrededores de la Carrera de San Jerónimo. Saludó personalmente a numerosos asistentes, bendijo rosarios y cruces y respondió con sonrisas a quienes le gritaban «Gracias por venir a España» y «¡Viva el Papa!».
En una España frecuentemente descrita como polarizada, la visita del sucesor de Pedro ha dejado una fotografía difícil de ignorar: representantes de ideologías muy distintas aplaudiendo juntos durante siete minutos a un líder religioso que, en un mismo discurso, defendió a los inmigrantes, criticó el rearme, pidió respeto institucional y recordó la posición de la Iglesia sobre la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Una combinación que explica por qué cada partido encontró motivos para celebrar unas palabras y para guardar silencio sobre otras.