Vaticano

 

El catedrático José Ángel Agejas, analiza las cuatro claves del pontificado de León XIV

 

"Sus gestos transmiten sosiego, serenidad, ponderación, acogida y firmeza suave, clara expresión de su disposición espiritual", afirma

 

 

 

09/05/26 | Marta Santín, X


 

 

 

Con motivo del primer aniversario del pontificado del Papa León XIV celebrado el 8 de mayo, José Ángel Agejas Esteban, catedrático de la Universidad Francisco de Vitoria y miembro de distintos comités editoriales especializados en filosofía, humanidades y comunicación, analiza para Religión Confidencial las claves éticas, antropológicas y culturales que están caracterizando este inicio de etapa del pontífice.

 

 

 

  1. Los cuatro ejes de León XIV
  2. "Sosiego, serenidad, ponderación"
  3. España, como primer país europeo
  4. Claves antropológicas y culturales del pontificado
  5. Cambios del Papa a "cuentagotas"
  6. Sello personal
  7. Impacto en la gente

 

 

 


José Ángel Agejas Esteban, catedrático
de la Universidad Francisco de Vitoria.

 

 

 

Preguntado por Religión Confidencial sobre las claves del pontificado de León XIV, Agejas asegura que, a su juicio, son cuatro los grandes ejes con los que el Papa está configurando su ministerio petrino.

 

Los cuatro ejes de León XIV

El primero de ellos se encuentra ya en el nombre elegido por el Pontífice, que interpreta como una referencia directa a la necesidad de atender a las “cosas nuevas” de hoy y a los desafíos que la revolución digital plantea para el anuncio del Evangelio y para la defensa de la dignidad humana.

La segunda clave, explica, está presente en el lema episcopal del Papa y en su voluntad de “ser signo de unidad y comunión en Cristo”. La tercera deriva de su espiritualidad agustiniana y de la lectura de los signos de los tiempos a la luz de La Ciudad de Dios, una visión que, según resume, implica estar “presentes en el mundo con la vista puesta en la eternidad”.

La cuarta gran línea del pontificado sería, en palabras del profesor, “hacer vivo el espíritu del Concilio Vaticano II”. Una idea que considera central en esta nueva etapa de la Iglesia y que, a su juicio, se está plasmando tanto en los discursos como en las decisiones iniciales de León XIV.

 

"Sosiego, serenidad, ponderación"

En cuanto a los gestos y al lenguaje no verbal del Pontífice, Agejas afirma que transmiten “sosiego, serenidad, ponderación, acogida y firmeza suave”, unas características que define como “clara expresión de su disposición espiritual”. Según señala, se trata de una forma de comunicar que está conectando con muchas personas precisamente en un contexto social marcado por la tensión y la polarización.

 

España, como primer país europeo

Preguntado sobre la decisión de elegir España como primer país europeo que visitará León XIV —tras su breve estancia en Mónaco—, el catedrático considera que el viaje recoge, en parte, el deseo del Papa Francisco de acercarse a las periferias donde se vive el drama de la inmigración procedente de África. No obstante, cree que León XIV amplía esa perspectiva porque entiende que “España es también claro nexo entre Europa y América”.

A su juicio, la elección de España tiene además una dimensión cultural y geopolítica relevante, ya que “permite leer la aventura humana y de la fe desde la localización geopolítica”. Agejas interpreta así el viaje como una decisión cargada de simbolismo en el actual contexto internacional.

 

Claves antropológicas y culturales del pontificado

Respecto a las claves antropológicas y culturales del pontificado, el profesor sostiene que podrán apreciarse de forma más clara en la anunciada encíclica de León XIV, cuyo título incluirá la palabra “Humanidad”. Según explica, el Papa parte de la convicción de que “el Misterio de la Encarnación y la Redención ilumina la verdad del hombre”, una verdad que considera hoy amenazada por corrientes como el transhumanismo y el posthumanismo.

Agejas advierte igualmente sobre el debilitamiento del lenguaje y de la palabra, una situación que, según afirma, deriva en “un auténtico cortocircuito de los derechos humanos”, expresión que atribuye al propio Pontífice. Desde esta perspectiva, considera que León XIV pondrá el acento en la defensa de la dignidad humana, de la libertad de conciencia, de la vida entendida como don y de la persona en toda su integridad.

 

Cambios del Papa a "cuentagotas"

En relación con los cambios que el Papa está introduciendo de manera progresiva y “a cuentagotas”, el catedrático cree que esa forma de actuar responde tanto a su formación como canonista como a su experiencia acumulada en distintos ámbitos de gobierno dentro de la Iglesia. “Como buen canonista creo que sabe medir bien los procesos”, afirma.

Según explica, León XIV entiende que antes de adoptar cualquier medida es necesario “precisar bien cuál es el fin de cada medida, arbitrar los medios adecuados y darle la forma conveniente”. Por ello, considera que “las prisas o las precipitaciones no aseguran mejores soluciones”.

Agejas recuerda además que el Pontífice cuenta con una amplia trayectoria como superior general, misionero, obispo y cardenal prefecto, una experiencia que, en su opinión, le permite “discernir bien lo adecuado en cada nivel de decisión”.

 

Sello personal

Preguntado por este medio sobre las diferencias de estilo respecto a pontífices anteriores, el profesor considera que “el sello personal es parte inevitable de cada pontificado” y subraya que “no hay un modelo estándar de Papa”. En su opinión, las diferencias de estilo ayudan a equilibrar los pasos de la Iglesia en la Historia y permiten responder mejor a las necesidades de cada momento.

Así, recuerda que tras “el carisma” de Juan Pablo II llegó “la hondura teológica” de Benedicto XVI, seguida por “el talante más pastoral y cercano” de Francisco. Ahora, considera que León XIV representa “la ponderación de quien recoge estas aportaciones para darles la forma (canónica) más oportuna”.

 

Impacto en la gente

Sobre la recepción que está teniendo la figura del Papa entre la gente, Agejas sostiene que León XIV transmite “la serenidad y el sosiego de quien sabe dar el tiempo para la reflexión” en medio de un “cambio de época” caracterizado por “la rapidez, la precipitación, la polaridad y la agresividad”.

El catedrático asegura que muchos de los comentarios que ha recibido desde la primera aparición pública del Pontífice en el balcón de la Logia coinciden en una misma sensación: “este hombre me da paz”.