En voz baja

 

"Haz que el sueño del Papa se cumpla": la historia de Freddy, un sacerdote de Ecuador

 

 

 

02/05/26


 

 

 


Freddy, sacerdote de Ecuador.

 

 

 

Freddy Arigo Llerena Guerrero es un sacerdote de 36 años de la diócesis de Ibarra, en Ecuador. Fue ordenado el 25 de junio de 2016 y su historia representa hoy el impacto real que puede tener una formación sólida en la vida de un sacerdote y en toda una comunidad.

El año pasado regresó a Pamplona para concluir su Licenciatura en Teología Bíblica en las Facultades Eclesiásticas de la Universidad de Navarra. Hoy, de nuevo en Ecuador, se entrega cada día a vivir una auténtica vocación de servicio a los demás y a la Iglesia.

Su testimonio cobra especial relevancia en un país marcado por enormes contrastes. Ecuador, una nación diversa, rica en cultura y recursos, vive la mala gestión política de las últimas décadas que ha favorecido la expansión del narcotráfico, la delincuencia organizada, la extorsión y los secuestros, provocando un grave aumento de la inseguridad.

A esto se une que, al igual que en muchas regiones de Europa, América central y América meridional, también han disminuido el número de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada en su país.

Sin embargo, ni el pueblo ecuatoriano ni sus sacerdotes han perdido la esperanza. Freddy lo resume así: «a pesar de todo, nuestro pueblo mantiene viva la esperanza. Existe una profunda devoción al Sagrado Corazón de Jesús y un amor entrañable a la Virgen María, expresado en múltiples manifestaciones de religiosidad popular. Esta fe sencilla hace que muchas personas sigan mirando a la Iglesia con confianza, incluso en medio de sus debilidades, reconociéndola como madre y guía en tiempos difíciles».

Freddy es uno de los muchos sacerdotes que han recibido una formación sólida e integral con la ayuda de los benefactores, socios y amigos de la Fundación CARF. Gracias a esa preparación, hoy puede responder mejor a los desafíos pastorales de su tierra natal, acompañar a los fieles en tiempos difíciles y fortalecer la vida cristiana allí donde más se necesita.

Como Freddy, miles de vocaciones necesitan apoyo para poder formarse. Por eso la Fundación CARF ha lanzado la campaña «Haz que el sueño del Papa se cumpla», con un objetivo claro: que una formación sólida e integral llegue a seminaristas y sacerdotes diocesanos de todo el mundo.

El papa León XIV lo ha recordado recientemente con sencillez y profundidad en su carta apostólica Una fidelidad que genera futuro: "la identidad de los presbíteros se constituye en torno a su ser para y es inseparable de su misión", señala la Fundación CARF.

La campaña recuerda que muchos jóvenes han escuchado la llamada al sacerdocio y desean servir, acompañar, administrar los sacramentos y acercar a Dios a sus pueblos, pero no siempre cuentan con los medios económicos necesarios para prepararse adecuadamente.