Otras Religiones
¿Por qué el budismo está disminuyendo en todo el mundo?
Un estudio del Pew Research Center señala que el envejecimiento de los creyentes, las bajas tasas de natalidad y el abandono religioso explican la caída global de esta religión
15/03/26 | M. S.
El budismo es actualmente la única gran religión del mundo cuya población ha disminuido en términos absolutos en la última década. Según un análisis del Pew Research Center, entre 2010 y 2020 el número de budistas en el planeta se redujo aproximadamente un 5%, pasando de 343 millones a 324 millones de personas.
- Una población más envejecida y con menos hijos
- Más personas abandonan el budismo que las que se convierten
- Cambios culturales entre las generaciones jóvenes
- Persisten los vínculos culturales
- Un cambio singular en el panorama religioso mundial
Según este estudio, este descenso contrasta con la tendencia general del resto de grandes religiones, que han crecido o al menos se han mantenido estables durante el mismo periodo. El informe destaca que esta reducción responde a varios factores demográficos y sociales que afectan especialmente a los países de Asia oriental, donde se concentra la mayoría de los seguidores de esta tradición espiritual.
Una población más envejecida y con menos hijos
Uno de los factores principales detrás del descenso es el envejecimiento de la población budista. Los budistas, según el estudio, tienden a ser relativamente mayores en comparación con otros grupos religiosos. Esto implica que hay muchas personas que se acercan al final de su vida y menos jóvenes que las reemplacen.
A esta realidad se suma la baja tasa de natalidad en los países con mayor presencia budista. El informe subraya que las comunidades budistas suelen tener menos hijos que otros grupos religiosos, lo que contribuye a que el número total de creyentes disminuya con el tiempo.
Esta tendencia demográfica se observa especialmente en regiones como Asia oriental, donde la población general también está envejeciendo rápidamente. Países con grandes comunidades budistas han experimentado una caída significativa en el número total de seguidores. Por ejemplo, China registró una reducción de 23 millones de budistas en la década analizada, mientras que Japón perdió alrededor de siete millones
Más personas abandonan el budismo que las que se convierten
Otro elemento clave del declive es el fenómeno conocido como “cambio religioso”. El estudio señala que muchas personas que fueron criadas como budistas dejan de identificarse con esta religión al llegar a la edad adulta.
Aunque algunas personas se convierten al budismo, el número de quienes lo abandonan es mayor que el de quienes se incorporan. Esta diferencia genera un saldo negativo que contribuye al descenso global de seguidores.
Las pérdidas por cambio religioso se han observado en varios países de Asia oriental. En Japón, Corea del Sur y Singapur, por ejemplo, más personas han dejado el budismo de las que se han unido a él.
En muchos casos, quienes abandonan la religión no adoptan otra, sino que pasan a formar parte del grupo de personas sin afiliación religiosa. Este grupo ha crecido de manera significativa a nivel global y actualmente representa más de una cuarta parte de la población mundial.
Budistas.
Cambios culturales entre las generaciones jóvenes
El estudio también recoge testimonios que ilustran cómo las nuevas generaciones se relacionan de manera distinta con la religión. En algunos países asiáticos, las personas jóvenes señalan que el ritmo de vida moderno deja poco tiempo para participar en actividades religiosas.
Aunque el budismo no exige asistir semanalmente a un templo, las visitas a templos y la participación en festividades religiosas han sido tradicionalmente parte importante de la vida social y cultural en muchas comunidades. Sin embargo, estas prácticas han ido perdiendo presencia entre los jóvenes.
Otro factor que influye es la percepción negativa que algunas personas tienen de la religión en general. En ciertos contextos, algunos entrevistados han vinculado prácticas religiosas con supersticiones o rituales tradicionales que ya no consideran relevantes en la vida moderna.
Además, algunos acontecimientos históricos han contribuido a deteriorar la imagen pública de la religión en determinados países. En Japón, por ejemplo, el ataque con gas sarín perpetrado en 1995 por el grupo Aum Shinrikyo —un movimiento religioso que incorporaba elementos budistas— marcó la percepción de la religión para parte de la población.
Persisten los vínculos culturales
A pesar de la disminución en el número de personas que se identifican formalmente como budistas, el informe subraya que muchos continúan manteniendo vínculos culturales o espirituales con esta tradición.
Incluso quienes ya no se consideran creyentes pueden sentirse atraídos por algunas enseñanzas o conceptos del budismo, como la reflexión sobre la vida después de la muerte o la reencarnación.
Este fenómeno refleja que, en muchas sociedades de Asia oriental, el budismo sigue teniendo un papel importante como herencia cultural, aunque no siempre se traduzca en una afiliación religiosa formal.
Un cambio singular en el panorama religioso mundial
El declive del budismo destaca en el contexto del panorama religioso global. Entre 2010 y 2020, fue el único de los principales grupos religiosos cuya población total se redujo, tanto en números absolutos como en proporción a la población mundial.
Mientras tanto, otras religiones han crecido o han mantenido su peso relativo, y el número de personas sin afiliación religiosa también ha aumentado de forma significativa.
Según el análisis del Pew Research Center, la combinación de envejecimiento demográfico, baja natalidad y abandono religioso explica por qué el budismo está disminuyendo a nivel mundial, un fenómeno que podría continuar en las próximas décadas si estas tendencias se mantienen.
Pew Research Center es un instituto de investigación estadounidense sin ánimo de lucro, con sede en Washington D. C., dedicado a proporcionar datos y análisis objetivos sobre temas sociales, demográficos, políticos y tecnológicos. Es reconocido mundialmente por su independencia, rigor metodológico y papel como referente de información empírica y no partidista.