En voz baja
Los lefebvrianos dicen no al Vaticano y mantiene las ordenaciones episcopales
20/02/26
Davide Pagliarani, Superior General de la FSSPX.
En una carta dirigida al cardenal Victor Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el superior general de la Fraternidad San Pío X Davide Pagliarani, ha afirmado que no ve posible iniciar un diálogo «teológico» tal y como propone la Santa Sede, ya que «los textos del Concilio no pueden ser corregidos, ni puede ponerse en duda la legitimidad de la reforma litúrgica», informa Vatican News.
Al no poder llegar a un acuerdo sobre la doctrina, han confirmado que seguirán adelante con su decisión de consagrar nuevos obispos el 1 de julio, motivo por el cual el Vaticano les advirtió que podían incurrir en cisma. Saben que, si ordenan obispos sin el permiso del Papa, incurren automáticamente en un cisma.
Sin embargo, solicitan que no se les expulse de la Iglesia católica aunque rechacen ideas fundamentales del Concilio Vaticano II como la libertad religiosa, el ecumenismo o la reforma litúrgica, tal y como explica ABC. Para evitar el cisma evocan "un uso del derecho canónico que sea pastoral, flexible y razonable, sin pretender resolverlo todo".
Este grupo tradicionalista, que cuenta con unos 100.000 seguidores, se encuentra en una situación «irregular» desde que en 1988 su líder, el arzobispo francés Marcel Lefebvre, ordenó cuatro nuevos obispos sin el mandato del Papa Juan Pablo II y desoyendo su prohibición expresa. Automáticamente todos ellos quedaron excomulgados. En 2009, Benedicto XVI levantó unilateralmente la excomunión confiando en la intención del grupo de reconciliarse con Roma, que nunca se verificó.
Ahora la pelota vuelve al tejado de Roma.
El comunicado de la Casa Generalicia: respuesta de la Fraternidad a Roma se puede leer en este enlace.