Está pasando
A ello se suma que León XIV se tomará su tiempo para configurar su equipo, donde habrá poca presencia italiana y queda pendiente el futuro de Peña Parra
05/02/26 | Javier Arias
Casi nueve meses han pasado desde la elección del Papa León XIV. Durante este periodo, el nuevo Pontífice ha dedicado más tiempo a escuchar que a tomar decisiones de profundo calado.
- El posible relevo del cardenal Gambetti en la basílica de San Pedro
- Falta de confianza en el cardenal Makrickas
- El ascenso de Iannone y la posible salida de Peña Parra
- El camino sinodal alemán
- La ruptura de los lefebvrianos
Papa León XIV.
Foto: Vatican News.
Personas cercanas a León XIV reconocen a este medio que aún falta tiempo para que el Papa termine de perfilar su equipo de colaboradores más estrechos. En Perú saben que Prevost no es un hombre de tomar decisiones a la ligera y a esto tratan de amoldarse los curiales, acostumbrados estos últimos años a vaivenes de diversa índole.
Fuentes vaticanas subrayan que quizá tarde años en terminar de perfilar su núcleo duro, en donde no se espera que haya mucha presencia de italianos.
No obstante, el Papa tiene encima de la mesa numerosos frentes abiertos, que se espera vaya afrontando en estos próximos meses o incluso semanas.
El posible relevo del cardenal Gambetti en la basílica de San Pedro
Lo más inminente que tiene a la vista, es ver qué hacer con el cardenal Mauro Gambetti. Fue nombrado el 21 de febrero del 2021 por el Papa Francisco ad quinquennium (por un periodo de cinco años) como arcipreste de la basílica de San Pedro, vicario general para la Ciudad del Vaticano y presidente de la Fábrica de San Pedro.
En estas últimas semanas, corre el rumor de que quizá el Papa León decida no renovarle como arcipreste de la basílica de San Pedro. Al menos dos fuentes vaticanas han confirmado a Religión Confidencial que existe esta posibilidad, por lo que su salida sería probablemente hacia una diócesis italiana.
En la Santa Sede existe cierto malestar con la gestión económica de la principal basílica papal. Fuentes vaticanas confirman a este medio que el patrimonio económico de San Pedro ha descendido drásticamente en estos últimos años.
Cardenal Mauro Gambetti, vicario del Papa
para la Ciudad del Vaticano.
Foto: Vatican News.
Falta de confianza en el cardenal Makrickas
Otro que tampoco contaría con la confianza de León XIV es el cardenal lituano Rolandas Makrickas, arcipreste de la basílica romana de Santa María La Mayor. Aunque para su relevo aún queda tiempo, el Santo Padre nombró en enero al colombiano Luis Manuel Alí Herrera como vicario del cardenal arcipreste de la Basílica Papal de Santa María la Mayor. Este obispo colombiano será los ojos y oídos del Papa en la basílica donde está enterrado el Papa Francisco.
El ascenso de Iannone y la posible salida de Peña Parra
Respecto a cambios de calado en la curia romana, por el momento el Papa León XIV tan solo ha nombrado a Filippo Ianonne como prefecto del Dicasterio de los Obispos. Este canonista italiano, hasta el pasado mes de septiembre prefecto del Dicasterio de Textos Legislativos, está llamado a ser uno de los principales colaboradores del Papa León y podría tener todas las papeletas para recibir el birrete rojo cuando el Santo Padre convoque el primer consistorio para crear cardenales.
Quien podría tener pie y medio fuera es el arzobispo venezolano Edgar Peña Parra, sustituto de la secretaría de Estado. León XIV estaría pensando ya en el nuevo destino del número tres del Vaticano. Su futuro pasa por ir a una nunciatura de envergadura u otorgarle otro cargo en Roma que quizá lleve aparejado el capelo rojo.
A nivel global, existen otras dos cuestiones que afectan a la unidad de la Iglesia y que el Papa deberá afrontar en estos próximos meses: la ruptura de los lefebvrianos y el camino sinodal alemán.
El camino sinodal alemán
Los obispos alemanes han concluido recientemente su última asamblea sinodal, a la que no asistieron cuatro obispos, entre ellos el cardenal Woelki, arzobispo de Colonia. En esa asamblea, que el Vaticano ha seguido de cerca, se fijaron las bases para la creación de un nuevo órgano que dará continuidad al polémico Camino Sinodal germano y que será sometido a votación a finales de este mes.
El todavía presidente de la Conferencia Episcopal alemana, el obispo Georg Bätzing, aseguró que no avanzarán sin el visto bueno de Roma, aunque el pulso a la Santa Sede está servido. Sin embargo, desde el Comité de laicos alemanes se sigue presionando con fuerza a los obispos para que implementen reformas y tomen decisiones que quebrantarían la unidad con Roma.
La ruptura de los lefebvrianos
Por otro lado, Davide Pagliarani, líder de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, los seguidores de Marcel Lefebvre, acaba de anunciar que el próximo 1 de julio volverá a haber ordenaciones de obispos sin la debida autorización de la Santa Sede.
El superior general de la FSSPX anunció que la decisión se ha tomado tras recibir una carta de la Santa Sede que, según la Fraternidad, "no responde absolutamente en nada" a sus demandas, y después de obtener el respaldo unánime del Consejo de la Sociedad.
Por su parte, Matteo Bruni, portavoz del Vaticano, ha subrayado que "los contactos entre la Sociedad de San Pío X y la Santa Sede continúan, con el objetivo de evitar rupturas o enfoques unilaterales sobre las cuestiones que han surgido".
En paralelo, el medio The Pillar ha confirmado que próximamente el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, mantendrá un encuentro con Davide Pagliarani con el fin de reconducir la situación.
De llevarse a cabo estas ordenaciones episcopales, concurrirán ipso facto en excomunión latae sententiae. De llegar a este extremo, tal y como les contamos en Religión Confidencial hace unos meses, la absolución o perdón para los que cometan ese delito, será competencia de la Penitenciaría Apostólica.