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El mundo visto desde Roma
Servicio diario - 9 de marzo de 2010
Santa Sede
Mundo
- Previsto aumento de alumnos latinos en las escuelas católicas de EE.UU.
- “Mujer, hoy más que nunca, Chile es tu mesa”
- Polonia: semanario católico condenado por “lenguaje de odio”
- India: arzobispos arrestados por defender los derechos de los “intocables”
- Costa Rica: La educación religiosa es un derecho inalienable de los padres
- Obispos se preparan para las elecciones en Reino Unido
- Nigeria: violencia étnica, y no religiosa, afirma arzobispo
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Santa Sede
La Santa Sede pide no focalizar en la Iglesia las acusaciones de abusos
Apoya la manera como la Iglesia en Europa está afrontando esta “amplia cuestión”
CIUDAD DEL VATICANO, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Los abusos a menores por parte de responsables eclesiales son especialmente reprobables, pero la cuestión es más amplia y focalizar las acusaciones en la Iglesia falsea la perspectiva.
Lo advirtió este martes el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, S.I., en una nota que leyó ante los micrófonos de Radio Vaticano, en relación con el debate en torno a los abusos sexuales a menores de edad.
“Ciertamente, los errores cometidos en las instituciones y por responsables eclesiales son particularmente reprobables, dada la responsabilidad educativa y moral de la Iglesia”, indicó.
“Pero todas las personas objetivas e informadas saben que la cuestión es mucho más amplia, y concentrar las acusaciones sólo en la Iglesia lleva a falsear la perspectiva”, añadió.
El padre Lombardi ilustró esta realidad con un ejemplo proporcionado recientemente por las autoridades de Austria.
Según las mismas, “en un mismo periodo de tiempo, los casos hallados en instituciones vinculadas a la Iglesia fueron 17, mientras se produjeron otros 510 en otros ambientes”, explicó el portavoz vaticano, que añadió que “es bueno preocuparse también de éstos”.
La nota indica que, contra los abusos, la Iglesia elabora las respuestas apropiadas, que se insertan “en un contexto y en una problemática más amplia que hace referencia a la protección, de los niños y de los jóvenes, de los abusos sexuales en la sociedad”.
El padre Lombardi se refirió a la iniciativa, promovida por el Ministerio de la Familia de Alemania, de convocar una mesa redonda de las distintas realidades educativas y sociales para afrontar la cuestión desde una perspectiva compleja y adecuada.
“La Iglesia está naturalmente dispuesta a participar y comprometerse -indicó-. Probablemente su dolorosa experiencia puede ser una contribución útil también para los demás”.
“La Canciller, la Señora Merkel, ha reconocido justamente a la Iglesia en Alemania por su compromiso serio y constructivo”, añadió.
El portavoz vaticano también destacó que “la Iglesia vive inserta en la sociedad civil y en ella asume su responsabilidad, aunque también tiene su ordenamiento específico distinto, el “canónico”.
Federico Lombardi inició su nota con una referencia a los abusos sexuales a menores cometidos en instituciones gestionadas por entidades eclesiásticas y por personas con responsabilidad en la Iglesia, en particular sacerdotes, en Irlanda.
Y explicó que el Papa, tras reunirse con los más altos representantes del episcopado y después con todos los obispos ordinarios de Irlanda, “prepara la publicación de una carta sobre el tema para la Iglesia en Irlanda”.
Seguidamente, el padre Lombardi abordó el debate sobre abusos sexuales a menores que, en las últimas semanas, está implicando a la Iglesia en Alemania, Austria y Holanda.
Sobre estos casos, el portavoz de la Santa Sede apreció las actuaciones, para afrontar los abusos, llevadas a cabo por las principales instituciones eclesiásticas implicadas: las conferencias episcopales de Alemania, Austria y Holanda, y la provincia de los jesuitas alemana.
La Santa Sede considera que éstas “han afrontado manifestarse sobre el problema de manera oportuna y con decisión”.
“Han demostrado su voluntad de transparencia -continúa la nota-; en cierto sentido, han acelerado el surgimiento del problema invitando a las víctimas a hablar, también cuando se trataba de casos de hace mucho tiempo”.
El padre Lombardi prosiguió destacando que “actuando así, han afrontado los problemas “con el pie derecho”, porque el punto de partida correcto es el reconocimiento de lo que ha pasado, y la preocupación por las víctimas y las consecuencias de los actos cometidos contra ellas”.
“Además -añadió-, han tomado en consideración las “Directivas” ya existentes o han previsto nuevas indicaciones operativas para llevar a cabo también la estrategia de prevención”.
Federico Lombardi afirmó que “no se puede negar la gravedad de la aflicción que la Iglesia está atravesando”.
Y concluyó destacando que “no hay que renunciar a hacer todo lo posible para obtener finalmente también resultados positivos, de mejor protección de la infancia y de la juventud en la Iglesia y en la sociedad, y de purificación de la Iglesia misma”.
Mundo
Previsto aumento de alumnos latinos en las escuelas católicas de EE.UU.
SOUTH BEND, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org - El Observador).- Un estudio de la Universidad de Notre Dame en South Bend, Indiana, dado a conocer recientemente, señala que para el año 2020 deberían ingresar a escuelas católicas de Estados Unidos al menos un millón de niños hispanos, duplicando de esta manera el número de menores de origen latino que estudian en instituciones educativas de la Iglesia.
El reporte de trabajo cuyo título es Para Alentar el Espíritu de una Nación: Familias Latinas, Escuela Católicas y Oportunidades Educativas, intenta responder a las prioridades de la Conferencia de los Obispos Católicos de Estados Unidos de fortalecer la identidad católica, atraer y formar líderes talentosos, asegurar la excelencia académica y financiar las escuelas católicas de tal forma que sean accesibles a todas las familias.
El reporte de la Universidad de Notre Dame indica que en el transcurso de la investigación surgió un común denominador respecto a estas cuatro prioridades de los obispos estadounidenses: "acercarse a los latinos, a fin de servir, incluir y facultar a la comunidad latina” para “continuar una tradición católica realmente única, es decir, dar la oportunidad de una educación de alta calidad para todos, con énfasis especial en los marginados debido a sus realidades raciales, étnicas o socioeconómicas".
"El crecimiento de la población latina --subraya el estudio-- nos enfrenta a un imperativo demográfico de aumentar nuestra capacidad nacional de servir de servir a las familias latinas y en esto las escuelas católica juegan un papel esencial en la educación de la siguiente generación de latinos estadounidenses, mismo que serán el futuro de nuestro país y de nuestra Iglesia. Las familias latinas de hoy necesitan y merecen la ventaja de la escuela católica; así mismo, las escuelas católicas de nuestra nación, con su legado de transformación de los jóvenes, serán renovadas y transformadas".
El Padre Virgilio Elizondo, profesor de Teología y Pastoral Hispana en la Universidad de Notre Dame, señaló, al respecto de este reporte de trabajo, que "para la mayoría de los líderes hispanos contemporáneos, la educación católica ha sido parte de alguna etapa de su vida, y así como nuestra población latina crece día a día, también crece nuestra responsabilidad ante la Iglesia y ante la sociedad".
Por su parte, la ex subsecretaria de Educación del Departamento del Trabajo de Estados Unidos, Sara Martínez Tucker, "el haber comenzado mi educación en una escuela católica, cambió la trayectoria de mi vida". Y agregó: "Quiero que todos los niños y niñas católicas tengan esa oportunidad".
Por Jaime Septién
“Mujer, hoy más que nunca, Chile es tu mesa”
Mensaje del presidente de los obispos a las mujeres
SANTIAGO DE CHILE, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- En un mensaje con motivo del Día Internacional de la Mujer, el presidente de la Conferencia Episcopal de Chile expresó su especial cercanía a las chilenas que hoy “lloran la pérdida de algún ser querido o de sus bienes materiales que con tanto esfuerzo lograron a través de largos años de honesto trabajo”.
El obispo de Rancagua y presidente de la Conferencia Episcopal de Chile Alejandro Goic envió un saludo de paz y esperanza a cada una de las mujeres del país en esta “hora de profundo dolor que vive nuestro pueblo por la reciente catástrofe sísmica que asoló a gran parte de nuestra querida y amada patria”.
Mujeres, afirma, “que con renovado esfuerzo entregan lo mejor de sí en cada uno de los roles que les toca asumir, como madres de familia, hijas, esposas, profesionales, trabajadoras en distintas fuerzas laborales, estudiantes, mujeres consagradas, laicas comprometidas, buscando con esperanza y perseverancia la construcción de un mundo mejor, más justo y más equitativo para todos”.
“Hoy más que nunca –añade--, su valentía y su estoicismo están siendo puestos a prueba, ante tanto sufrimiento y desconcierto humano. La mujer chilena, en su mayoría, es una mujer de profunda fe, creyente en un Dios que no abandona, que es infinitamente misericordioso y en Él apoya su vida y su esperanza”.
El obispo recuerda que, a través de la historia del país se pueden “encontrar tantos ejemplos de valerosas mujeres y con profundas raíces cristianas que aportaron, a riesgo de su propia vida, su temple y coraje, para construir la Patria que soñaban”.
“Hoy ese mismo espíritu y esa misma esperanza puesta en el Señor de la Vida –subraya--, debe animar a cada mujer de nuestro pueblo a entregar, cual discípulas misioneras de Jesucristo, su valioso aporte como trabajadora, profesional o consagrada, como asimismo, asumiendo su indelegable papel de madre, en esta mesa forjada para acoger a todos sus hijos con dignidad, equidad, respeto y fraternidad, y que cimentada en los valores del Evangelio, haga realidad el lema: ‘Mujer, Chile es tu Mesa’ y con el esfuerzo mancomunado de todos podamos reconstruir, una vez más, nuestro querido Chile”.
Pide que “el Señor nos enseñe cada día a valorar y respetar más a la mujer y ella misma también reconozca en sí misma los dones y gracias que el Señor ha puesto en ella y dignifique su ser, y a ejemplo de María Santísima proyecte en su entorno y en la sociedad, especialmente de nuestra patria, la verdadera imagen y semejanza con la cual Dios mismo la creó”.
En especial, monseñor Goic envía “un especial mensaje a aquellas mujeres de nuestra patria, que hoy lloran la pérdida de algún ser querido o de sus bienes materiales que con tanto esfuerzo lograron a través de largos años de honesto trabajo”.
Y pide, para las que tienen el don de la fe, “recuerden que Cristo es nuestra fortaleza y esperanza y para aquellas mujeres que no lo tienen, pero que son personas de buena voluntad, generosas y abnegadas, que la fraternidad, la amistad y el amor del prójimo les ayude a encontrar la paz en su corazón”.
Recuerda las palabras de Juan Pablo II, expresadas en la carta apostólica “Dignidad de la Mujer”: “La presente reflexión está orientada a reconocer desde el interior del ‘don de Dios’ lo que Él, creador y redentor, confía a la mujer, a toda mujer. En el Espíritu de Cristo ella puede descubrir el significado pleno de su femineidad y, de esta manera, disponerse al ‘don sincero de sí misma’ a los demás, y de este modo encontrarse a sí misma”.
Y concluye señalando que, en el Año Mariano, “la Iglesia desea dar gracias a la Santísima Trinidad por el ‘misterio de la mujer’ y por cada mujer, por lo que constituye la medida eterna de su dignidad femenina, por las ‘maravillas de Dios’, que en la historia de la humanidad se han cumplido en ella y por medio de ella. En definitiva, ¿no se ha obrado en ella y por medio de ella lo más grande que existe en la historia del hombre sobre la tierra, es decir, el acontecimiento de que Dios mismo se ha hecho hombre?..”
Por Nieves San Martín
Polonia: semanario católico condenado por “lenguaje de odio”
No se puede definir homicida a la mujer que realiza un aborto
VARSOVIA, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- El 5 de marzo la Corte de apelación de Katovice confirmó la condena del semanario católico polaco Gość Niedzielny y de su propietario, es decir, la archidiócesis de Katovice, a pedir perdón y al pago de una compensación a Alicja Tysiąc.
Por su parte, el semanario polaco comentó así la sentencia: “consideramos este juicio injusto y limitador de la libertad de palabra. Una vez más Gość Niedzielny debería pedir perdón por palabras que nunca ha escrito”.
“Este juicio de la Corte de apelación – escribió – constituye un peligroso precedente por el que los Tribunales, interpretando de modo discrecional el 'contexto' y el 'mensaje general' de los artículos periodísticos, pueden decidir sobre cómo debe ser la publicística en el ámbito de las elecciones morales y éticas”.
"Esto comporta no solo una seria limitación de la libertad de palabra, sino también una seria limitación del derecho de los católicos a participar en el debate público”, añadió.
La situación de Alicja Tysiąc, ciudadana polaca madre de dos hijos nacidos por cesárea y afectada por retinopatía progresiva, comenzó cuando, al darse cuenta de un embarazo, se dirigió a un ginecólogo pidiendo la autorización del aborto a causa de sus problemas con la vista.
El ginecólogo excluyó desde el principio cualquier vínculo causal entre el embarazo y un eventual empeoramiento de la miopía, descartando así la posibilidad de abortar, que en Polonia se concede sólo en el caso de violencia carnal, malformación congénita o riesgo para la vida de la madre, que debe ser comprobado por dos especialistas.
La mujer se dirigió a continuación a cuatro especialistas (tres oculistas y un segundo ginecólogo) que no vieron en su embarazo un peligro para su vista; sólo un médico general aceptó rellenar el certificado para poner en marcha el procedimiento del aborto.
La señora Tysiąc tuvo por tanto al niño con parto por cesárea en noviembre de 2000. Seguidamente tuvo un empeoramiento de la vista y decidió dirigirse a la Corte Europea de los Derechos Humanos.
El 20 de marzo de 2007 la Corte Europea de los Derechos Humanos emitió una sentencia de condena hacia el Estado polaco, multándolo con 25.000 euros, por el hecho de que sus leyes nacionales ponen límites a la posibilidad de abortar.
Gość Niedzielny publicó artículos sobre la cuestión, que ofendieron a la señora Tysiąc, la cual se dirigió al tribunal local, que el 23 de septiembre de 2009 ordenó al semanario que pidiera públicamente perdón por su “lenguaje de odio” y por la “comparación hecha con los criminales nazis”.
El semanario católico recurrió la apelación rechazando todas las acusaciones y sosteniendo que no había sido su intención ofender a la señora Tysiąc, sino más bien la de luchar por la tutela de los niños no nacidos. A propósito de esto, el semanario había escrito que “el aborto comporta el asesinato de niños inocentes, y la madre que aborta realiza un homicidio”.
Mientras tanto, Alicja Tysiąc en Polonia se ha convertido en un icono de la lucha a favor del aborto, hasta el punto de ser apoyada por numerosas representantes de las organizaciones feministas de toda Europa, que vinieron a manifestar su solidaridad ante el tribunal de Katowice.
“Este veredicto nos hace ver cómo el lobby pro aborto intenta introducir a escondidas en Polonia el aborto a requerimiento”, dijo monseñor Jozef Kloch, portavoz del episcopado polaco, comentando el veredicto de la Corte de apelación.
India: arzobispos arrestados por defender los derechos de los “intocables”
La policía detiene a centenares de personas que participaban en una manifestación
CHENNAI, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Tres prelados y numerosos sacerdotes, hermanas y laicos fueron arrestados, junto a centenares de personas, el viernes 5 de marzo cerca de Chennai, por participar en una manifestación en defensa de los derechos de los “intocables” cristianos.
Los prelados detenidos por la policía son el arzobispo de Madras-Mylapore, monseñor Malayappan Chinnappa, S.D.B., el arzobispo de Madurai, monseñor Peter Fernando, y el obispo de Chinglepet, monseñor Anthonisamy Neethinathan, informó la agencia Ucanews.
La policía india los retuvo durante cuatro horas, en un encuentro de miles de personas con el que culminaba una marcha de 500 kilómetros en favor de los “intocables” que duró casi un mes y empezó en la ciudad de Kanyakumari, al sur del país.
Esa manifestación tenía como objetivo sensibilizar a la población y a las autoridades de la India sobre la situación de marginación que sufren los miembros de las más bajas castas sociales (llamados en la lengua local “dalit”), según el sistema tradicional de división de la sociedad india.
Los líderes cristianos piden a los gobiernos federal y del Estado que pongan ya en práctica el Informe Ranganath Misra para garantizar a los “intocables” cristianos y musulmanes una ayuda para grupos sociales pobres.
El presidente del Consejo de los Obispos de Tamil Nadu, el arzobispo Chinnappa, declaró a los medios de comunicación que los “dalit” cristianos y musulmanes están sufriendo el retraso en la aplicación del informe.
Este documento de la Comisión Misra establece claramente que no incluir a los cristianos y musulmanes en la lista de beneficiarios de esta ayuda supone una discriminación por razones de religión que va contra la Constitución de la India.
Los “dalit” viven en suburbios y sólo pueden aspirar a trabajos fatigosos y humildes, pero, desde el año 1950, el gobierno indio está impulsando programas de promoción e inclusión social, que dan preferencia a la educación y el público empleo a los miembros de esta categoría.
Pero esos programas, inicialmente dirigidos a los “dalit” hindúes y sucesivamente abiertos a aquellos de religión sikh y budista, continúan excluyendo a los musulmanes y a los cristianos, que representan la mayoría de los “intocables”.
Costa Rica: La educación religiosa es un derecho inalienable de los padres
Los obispos ante la anulación de su facultad de nombrar profesores
SAN JOSÉ, martes, 9 marzo 2010 (ZENIT.org).- Los obispos de Costa Rica han hecho público, con fecha 5 de marzo, al término de su Asamblea, un mensaje, titulado “Vayan por el mundo y anuncien a todos la Buena Noticia”. En el mismo expresan su preocupación por la anulación de su facultad de nombrar profesores de religión.
En su mensaje, los pastores costarricenses expresan “sus preocupaciones, esperanzas y orientaciones”, con motivo de la resolución de la Sala Constitucional, que anuló la facultad concedida a los obispos por el Reglamento de la Ley de Carrera Docente, de discernir sobre la idoneidad para el otorgamiento de la Missio Canónica o Envío Apostólico a las y los educadores de Educación Religiosa como agentes de pastoral, para la enseñanza de esta asignatura en los centros educativos públicos, según se contempla en los planes de estudios del sistema educativo costarricense.
Los obispos afirman respetar la decisión tomada por la Sala Constitucional, pero a la vez, señalan, “nos preocupan, profundamente la inseguridad y confusión, que la misma ha causado en educadoras, educadores y estudiantes de educación religiosa, padres y madres de familia”.
En us mensaje, los obispos distinguen entre educación en general y la asignatura de Educación Religiosa que “se ocupa de la comprensión del mundo cultural desde la visión cristiana, sin la cual, el patrimonio cultural y la identidad costarricense, se verían seriamente empobrecidos”.
El fundamento de la Educación Religiosa, afirman, “se encuentra en el derecho inalienable que tienen los padres de familia católicos, de educar a sus hijos según su fe y convicciones. Es un derecho humano que debe respetarse, y es deber del Estado costarricense hacer el mayor esfuerzo para que los padres encuentren esta educación en los centros docentes públicos”.
Recuerdan el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”. Puntualizando aun más, recuerdan el artículo 18.4 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: “debe respetarse la libertad de los padres, o en su caso de los tutores legales, de dar a sus hijos, según las modalidades de aplicación que determine la legislación de cada Estado, la educación religiosa y moral conforme a sus propias convicciones” (Asamblea General de la ONU, 16 de diciembre de 1966).
Por tanto, explican, “la Educación Religiosa en el ámbito educativo es un servicio subsidiario del Estado costarricense a la familia, para brindar la formación integral de las y los estudiantes, para que desarrollen armónicamente sus propias dotes físicas, morales, intelectuales y espirituales. Se deduce que la Educación Religiosa no es simplemente una fuente de empleo o relación de carácter laboral”.
Por otra parte, señalan, “nos preocupa la tendencia de querer remplazar la educación religiosa católica, por una enseñanza del hecho religioso de naturaleza multiconfesional, o por una enseñanza ética, estética y de valores, negando el derecho de los padres y madres de familia a optar por la educación religiosa católica para sus hijos e hijas”.
Los prelados hacen un llamamiento a los responsables pidiendo, en primer lugar, “que las familias católicas, conforme a la exigencia de su condición de bautizados, aprovechen el espacio que les otorga nuestro sistema educativo, como aporte insustituible en la formación humana y cristiana de sus hijas e hijos, y que se mantengan alertas para vigilar y defender el derecho inalienable de darles la Educación Religiosa Escolar Católica”.
Piden también “que el Ministerio de Educación Pública y la Conferencia Episcopal de Costa Rica consoliden el marco jurídico y funcional que ampara actualmente al Departamento de Educación Religiosa, como entidad que vincula al Ministerio de Educación Pública y la Conferencia Episcopal de Costa Rica en esta tarea. Asimismo, abogamos por el derecho que asiste a las y los educadores de Educación Religiosa, a participar en el ejercicio docente en todos los ciclos y modalidades del sistema educativo costarricense”.
Asimismo, instan a “que los educadores de Educación Religiosa y los que aspiran a esta carrera profesional, asuman su profesión como una verdadera vocación al servicio de la formación integral de niños, jóvenes y adultos”.
Exhortan a “continuar respetando la legislación vigente que ampara la Educación Religiosa confesional católica, al tiempo que se consoliden los vínculos de coordinación y complementariedad entre el Estado Costarricense y la Iglesia Católica en el ámbito educativo”.
Así mismo, “respetar el derecho que tienen las familias católicas a educar a sus hijos e hijas de acuerdo a su fe y sus convicciones”.
También “reconocer que la Educación Religiosa Escolar es una responsabilidad compartida entre la familia, la Iglesia, el Estado y los centros educativos”.
Y “renovar el compromiso eclesial de asumir la Educación Religiosa en los centros docentes y el servicio de las y los educadores como acción prioritaria enmarcada en la Pastoral Educativa”.
Expresan citando al Papa su certeza de que “los nobles fines de la educación, fundados en la unidad de la verdad y en el servicio a la persona y a la comunidad son un poderoso instrumento especial de la esperanza”. “Aprovechar los dones del pasado a fin de comprender mejor el presente y proyectarse conscientemente hacia el futuro” (Discurso a los Educadores Católicos, 17 de abril de 2008).
Y concluyen recordando que se van a cumplir 70 años del establecimiento de la Educación Religiosa Escolar en Costa Rica.
Por Nieves San Martín
Obispos se preparan para las elecciones en Reino Unido
Publicaron un folleto con el título “Eligiendo el bien común”
LONDRES, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Los obispos de Inglaterra y Gales realizaron de manera conjunta un folleto denominado “Eligiendo el bien común”, el cual ofrece una perspectiva sobre los puntos claves que los ciudadanos deben tener en cuenta para las elecciones generales que se realizarán durante el mes de junio.
En las próximas elecciones, según las encuestas, el candidato favorito para suceder a Gordon Brown, como primer ministro es David Cameron. Esto supondría el fin de 13 años de reinado laborista.
La popularidad de Brown se ha visto altamente deteriorada en los últimos meses por la criticada guerra en Afganistán, los escándalos de corrupción y la crisis económica.
Votar en conciencia
El folleto busca presentar “algunos de los principios básicos y de los valores con los que buscamos construir una más justa sociedad civil”, dicen los prelados. La publicación se refiere no sólo a las elecciones generales sino también a la visita que hará Benedicto XVI en el mes de septiembre.
En este documento, los obispos sostienen que las cuestiones sociales no se pueden dejar sólo al gobierno, sino que también representan responsabilidad de cada persona.
Aseguran que una sociedad justa puede construir desde el deseo del amor y la verdad que están innatos en la naturaleza humana.
“Las virtudes nos forman como agentes morales, para que podamos hacer lo que es bueno y honorable” dicen los prelados. “No por otra razón lo que es bueno y honorable, independientemente de la recompensa, es lo que nosotros estamos legalmente obligados a hacer”, explican los obispos.
“Las acciones virtuosas brotan del sentido de la dignidad de cada uno y de los otros, así como del respeto como ciudadanos”, afirman. “Se trata de hacer el bien, incluso cuando nadie te está mirando”.
“Escogiendo el bien común” retoma los temas de actualidad como la pobreza e inequidad, el cuidado con los ancianos, las relaciones con la comunidad y la marginación, así como la comunidad global y la ecología, el matrimonio y la familia y el papel de las comunidades de fe.
“Alentamos a todos a leer este documento y a participar en el debate amplio y necesario sobre los valores y la visión por el que buscamos construir una sociedad civil justa”, dicen los obispos.Monseñor Vincent Nichols, arzobispo de Westminster, y presidente de la Conferencia Episcopal Inglesa, se refirió a este documento: “En última instancia, 'Eligiendo el bien común' habla del florecimiento de lo humano. No indica cómo votar, sino que ofrece una base sobre los puntos más particulares que pueden llegar a ser determinantes”.
“Las elecciones ofrecen una invitación a los partidos políticos sobre cómo responder de la mejor manera en todos nuestros esfuerzos conjuntos para construir una sociedad mejor”, concluyó el prelado.
Nigeria: violencia étnica, y no religiosa, afirma arzobispo
Los enfrentamientos han causado 500 muertos en las últimas horas
ABUYA, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Los violentos enfrentamientos que han dejado un balance provisional de quinientos fallecidos en el Estado nigeriano de Plateau responden a la violencia étnica y no religiosa.
Lo aseguró este lunes el arzobispo de Abuya, monseñor John Olorunfemi Onaiyekan en una entrevista vía telefónica a Radio Vaticano desde la capital nigeriana.
“Fácilmente la prensa internacional es llevada a decir que son los cristianos y los musulmanes los que se matan”, lamentó.
“Pero éste no es el caso, porque no se mata a causa de la religión, sino por reivindicaciones sociales, económicas, tribales y culturales”, explicó.
En las últimas horas, pastores nómadas de etnia fulani y religión musulmana atacaron las localidades de Dogo Nahawa, Ratsat y Zot (cercanas a la capital del Estado, Jos), cuyos habitantes son mayoritariamente de etnia berom y religión cristiana.
Según monseñor John Olorunfemi Onaiyekan, “se trata del clásico conflicto entre pastores y agricultores, pero los fulani son todos musulmanes y los berom son todos cristianos”.
Tras la masacre, numerosos soldados vigilan las localidades, y las autoridades locales han arrestado a noventa y cinco personas.
Pero, según el arzobispo, el Gobierno es “muy débil” y parece no tener la capacidad de garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.
No es la primera vez que afloran tensiones de este tipo. El pasado mes de enero, más de trescientas personas murieron en tres días de enfrentamientos entre grupos musulmanes y cristianos en Jos.
En aquel momento, el arzobispo de Jos, moseñor Ignatius Ayau Kaigama, también rechazó que se tratara de un conflicto religioso.
En esta ocasión, el arzobispo de Abuya quiso explicar que en Jos los dos grupos se mezclan y la rivalidad para controlar las tierras es más fuerte que en otros lugares.
“A los fulami, que van siguiendo a su ganado, los encontramos por toda Nigeria, pero cuando se encuentran en otras zonas no se dicen propietarios de la tierra -indicó-. En Jos, en cambio, pretenden serlo”.
Además, continuó, “parece que los pastores musulmanes fulani siempre tienen el apoyo de sus hermanos del norte de Nigeria”.
Un factor que no favorece la paz es la facilidad con la que las armas circulan por la zona, debido a las guerras y la violencia que rodean al país.
En este sentido, el arzobispo dijo que “es muy fácil encontrar personas que vengan a combatir sólo por un puñado de dólares”.
Ante esta situación, la Iglesia continúa trabajando para promover las buenas relaciones entre cristianos y musulmanes.“También tratamos de llegar a un acuerdo para intentar domar la violencia y comprometernos juntos para afrontar los problemas concretos, políticos y étnicos”, explicó el prelado.
“Rezamos por la paz, por el buen gobierno, por la verdad -añadió-. Y rezamos también para que la gente reconozca que la única manera de sobrevivir en este país es que se nos reconozca como hermanos y ciudadanos del mismo país”.
Análisis
Sacerdotes casados: casos excepcionales que deben entenderse como tales
Entrevista con el padre Laurent Touze de la Pontificia Universidad de la Santa Croce
ROMA, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org) Un momento para la reflexión y profundización sobre el tema del celibato sacerdotal se realizó en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma los días 4 y 5 de marzo.
El evento académico, al que participaron cientos de sacerdotes de Roma y diversas diócesis del mundo, así como decenas de laicos y religiosos, contó entre otros con la presencia del prefecto para la Congregación del Clero, cardenal Claudio Humes O.F.M y el prefecto para la Congregación de la Causa de los santos, monseñor Angelo Amato.
Diferentes sacerdotes, laicos y académicos hablaron sobre la naturaleza del celibato, su origen y su sentido así como sobre las excepciones que la Iglesia ha permitido especialmente en algunos ritos orientales y en los sacerdotes ex anglicanos que hayan contraído matrimonio y que desean entrar en plena comunión con la fe católica.
El padre Pablo Gafael en su ponencia denominada “El celibato sacerdotal en las iglesias orientales”, reconoció que para el tema de las excepciones que permite la Iglesia es necesario entrar “con los pies de punta” mientras que el padre Stefan Heid mostró en su ponencia cómo la Iglesia en la historia ha ido discerniendo y asimilando la importancia de que los sacerdotes vivan la continencia perfecta por el Reino de Dios.
Para aclarar este tema ZENIT entrevistó al padre Laurent Touze, profesor de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma, quien participó en este congreso con su ponencia: “¿El celibato está vinculado al sacramento del orden? Para una teología espiritual del celibato”.
-¿El celibato es un dogma de fe o una disciplina?
Laurent Touze: Ni lo uno ni lo otro. No es un dogma de fe porque se ve hoy actualmente en la Iglesia hay sacerdotes casados como por ejemplo, algunos de la Iglesia Católica oriental. No todos pero algunos admiten sacerdotes casados o como se ha recordado recientemente en el motu propio del Santo Padre Anglicanorum coetibus, publicado el pasado 4 de noviembre: entre los ex anglicanos que quieren regresar a la comunión con la Iglesia católica serán admitidos sacerdotes casados.
- Con esta medida ¿cree que podría un día el celibato llegar a ser voluntario también para los sacerdotes del rito latino?
Laurent Touze: No, porque la Iglesia está entendiendo cada vez más la relación entre el sacerdocio, el episcopado y el celibato. Es algo que podría asemejarse a la revelación de un dogma aunque no lo sea en este momento y se tiende siempre más a entender que se debe promover entre los todos los sacerdotes y también entre los sacerdotes católicos orientales una práctica que sea verdaderamente similar a la que se vivía en los primeros siglos.
- ¿Pero si en los primeros siglos había tantos sacerdotes casados, entre ellos los apóstoles?
Laurent Touze: Estudios han demostrado de un modo convincente que este hecho debe interrogarse: no se vivía la continencia de todos los clérigos, pero desde el momento de la inclusión del orden sacerdotal estos hombres debían vivir la continencia con el permiso de la propia mujer, porque esto era un compromiso de la pareja
- ¿Entonces por que se hacen excepciones?
Laurent Touze: Históricamente porque ha habido una manipulación de textos y creo que una mala traducción que la Iglesia oriental, que se ha separado de Roma y ha reconocido que esto que habían declarado contrariamente a la tradición, se podía aceptar. En este sentido hay verdaderamente algunas excepciones. La Iglesia ha descubierto que tenía la posibilidad de admitir excepciones pero que debían ser entendidas como tales. Respetablemente, como lo ha subrayado el Concilio Vaticano II en las iglesias católicas orientales hay sacerdotes casados santísimos que han contribuido mucho a la historia de la Iglesia y a la fe en tiempos de persecución, pero son verdaderamente excepciones y deben entenderse como tales.
-Pero con los obispos no se hacen estas excepciones. ¿Tiene un significado especial el celibato episcopal?
Laurent Touze: Sin duda. Es muy distinto, tanto teológica como históricamente. Es más, el Concilio Vaticano II con la constitución Lumen Gentium ha definido que el episcopado es la plenitud del sacramento del orden. Es necesario descubrir la especificidad del episcopado y por ende, el celibato episcopal. Y puede demostrarse con el hecho de que en el celibato o continencia del obispo no se ha hecho nunca una excepción.
Esto es algo estudiado por la Iglesia sobre la cual el pontificado romano ha debido reflexionar más recientemente en la historia contemporánea en dos ocasiones: después de la Revolución Francesa, donde algunos obispos, o mejor, ex obispos pedían casarse.
Esto se ha estudiado y se ha dicho que era imposible, que esto no se había hecho nunca, que estaba en juego el asunto dogmático o todavía recientemente con la ordenación de hombres casados y obispos esposados que se efectuaron en la ex Checoslovaquia por imposición o con la presión del partido comunista al poder. También allí la Iglesia había afirmado sobre el hecho de que el obispo siempre debe ser célibe o si había contraído matrimonio antes de su ordenación porque debería vivir la continencia hasta el momento de su ordenación episcopal.
Por Carmen Elena Villa
Flash
El congreso teológico sobre los sacerdotes en web TV
CIUDAD DEL VATICANO, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- A través de la página www.annussacerdotalis.org, podrá seguirse en directo el Congreso Teológico Internacional "Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote", promovido por la Congregación para el Clero, que se desarrollará en Roma los días 11 y 12 de marzo.Al congreso están invitados a participar principalmente los obispos presidentes de las comisiones para el Clero, todos los obispos que tengan una particular solicitud por sus presbíteros, los moderadores de los institutos y de las asociaciones clericales, los formadores del clero y los mismos sacerdotes, primeros y principales responsables de la propia formación permanente (posta@cclergy.va).
Curso gratuito sobre cómo empezar con Facebook
MADRID, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- El Centro RIIAL de Formación y Desarrollo “Nuestra Señora de Guadalupe” lanza su ciclo 2010 de webinars gratuitos (seminarios en la web) este martes 9 de marzo.En el primero titulado: “Como empezar con Facebook”, el profesor Edgardo Lurig, responsable del Área de Formación del Centro expondrá sobre una de la redes sociales más importantes en Latinoamérica como lo es Facebook. Cómo ingresar, cómo ser parte, para qué se utiliza o en qué se puede aprovechar, son algunos de los puntos destacados a desarrollar.
Para poder participar del mismo, el cupo es limitado, pueden registrarse ingresando en http://bit.ly/webinarfacebook1
¿Qué es un Webinar? Se trata de un seminario en la web que no necesita de la presencia física en el lugar, sino que se participa a través de un ordenador conectado a Internet con banda ancha.
Entrevistas
Cuando el trabajo pastoral del obispo es limitado por las extorsiones
Habla monseñor Orozco Montoya, nuevo obispo de Girardota (Colombia)
SAN JOSÉ DEL GUAVIARE, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- El obispo colombiano Guillermo Orozco Montoya, dejará la diócesis de San José del Guaviare, una pequeña población de 45.000 habitantes ubicada en el sur de Colombia, para asumir, desde el próximo 10 de abril, la diócesis de Girardota, luego del nombramiento que recibió de parte del Papa Benedicto XVI el pasado mes de febrero.
Monseñor Orozco, deja así una diócesis en la que el trabajo pastoral no pocas veces ha resultado difícil debido a que el departamento colombiano del Guaviare es una de las zonas más pobres y abandonadas de este país y una de las principales sedes donde más fuertemente opera la guerrilla de las FARC y donde los narcotraficantes tienen sus cultivos ilícitos.
Pasa así a dirigir la diócesis de Girardota, una localidad más tranquila en materia de seguridad, ubicada a 26 kilómetros de la ciudad de Medellín, y que se caracteriza por la profunda fe de sus habitantes. Allí se encuentra el santuario del Señor Caído de Girardota, el cual es visitado anualmente por miles de peregrinos y al que se le atribuyen cientos de milagros y favores.
Monseñor Orozco, de 63 años, realizó sus estudios filosóficos en el seminario nacional “Cristo Sacerdote”, de la localidad de la Ceja. Obtuvo su licencia en teología dogmática en el instutoCanisianum de Innsbruck (Austria). Hace 40 años recibió la ordenación sacerdotal en la diócesis de Sonsón – Rionegro.
Ha sido formador del seminario nacional “Cristo Sacerdote”, decano de la facultad de educación de la Universidad Católica de oriente de Rionegro.
También ha sido rector del seminario mayor de Girardota, profesor de la Universidad Pontificia Bolivariana de la ciudad de Medellín y director del departamento para la pastoral de los ministerios jerárquicos del secretariado del episcopado colombiano.
ZENIT entrevistó a monseñor Orozco sobre el nuevo nombramiento y sobre su experiencia en estos cuatro años de servicio episcopal.
-¿Cómo fue la experiencia de dirigir la diócesis de San José del Guaviare?
Monseñor Orozco: Fue difícil, debido a tantos problemas que encontré, pero al mismo tiempo muy interesante por el trabajo realizado y la experiencia adquirida.
- ¿Cuál es su mayor satisfacción en el desempeño como obispo de esta diócesis?
Monseñor Orozco: Haber ofrecido a los sacerdotes un buen servicio de formación permanente y haber implementado un serio trabajo a favor de la familia del Guaviare.
- ¿Cómo es la fe de los habitantes de esta zona?
Monseñor Orozco: Nuestra población, por estar en su mayoría constituida por colonos que llegaron de distintas zonas del país con espíritu aventurero y ganas de conseguir dinero fácil, a través de los cultivos ilícitos, adolece de muchos valores cristianos; no obstante, posee un gran sentido religioso y muchos de ellos son cercanos a la Iglesia.
- ¿Cuáles fueron los principales desafíos que tuvo que enfrentar al dirigir una diócesis en una zona tan abandonada y donde hay tanta corrupción como es el departamento colombiano del Guaviare?
Monseñor Orozco: Hacer los ajustes que eran necesarios dentro de la familia presbiteral y en el campo administrativo, como también, negarme a pagar extorsión a la guerrilla, aún a costa de limitar mi trabajo pastoral en el campo.
- En sus cuatro años como obispo, ¿qué considera lo más bello del ejercicio del ministerio episcopal?
Monseñor Orozco: Contar con la asistencia de Dios (“gracia de estado”), para trabajar y manejar problemas sin desvelarme ni conocer el miedo.
- ¿Y lo más difícil?
Monseñor Orozco: No poder visitar personalmente la mayoría de las comunidades rurales por la amenaza de la guerrilla que ponía como condición el pago de extorsión. Por fortuna, la amenaza era sólo para el obispo y no para los sacerdotes. También convivir con un gobierno local saturado de corrupción.
- ¿Cómo recibe el nombramiento de la diócesis de Girardota?
Monseñor Orozco: Con mucha alegría y como una gracia especial del Señor, porque podré trabajar sin amenazas ni restricciones en un lugar muy conocido para mí, ya que durante siete años fui rector del seminario diocesano.
-¿Cuáles son sus principales expectativas como futuro obispo de la diócesis de Girardota?
Monseñor Orozco: La cercanía al seminario diocesano, pues allí se preparan los futuros evangelizadores; igualmente, el la pastoral de la familia, como garantía para renovar la Iglesia y la sociedad
Por Carmen Elena Villa
Foro
¿Es verdad que el cristianismo ha generado civilización?
Por Piero Gheddo
ROMA, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- La globalización de la humanidad ha suscitado un interrogante importante, al que aún no se ha dado una respuesta aceptada por la cultura corriente: ¿Cómo es que el “mundo moderno” ha nacido en Occidente y se está difundiendo en todo el mundo? ¿Y por qué es aceptado por todos los pueblos y preferido a su modos tradicionales de vida?O, en otras palabras: ¿Por qué desde la caída del Imperio Romano Occidente ha conocido una evolución que le ha llevado el primero a aquellas características del “mundo moderno”, en las que todos los pueblos querrían vivir?
Características sintetizables en pocos conceptos: libertad, democracia, progreso científico-técnico y económico-social, derechos del hombre y de la mujer, estabilidad y seguridad en cada país, educación y asistencia sanitaria para todos, justicia basada en las leyes y no en el arbitrio de los más fuertes, justicia social entre ricos y pobres, paz entre los pueblos y las naciones.
He aquí el libro traducido al italiano que da una respuesta articulada y documentada: Rodney Stark, La vittoria della ragione. Come il cristianesimo ha prodotto libertà, progresso e ricchezza (La victoria de la razón. Cómo el cristianismo ha producido libertad, progreso y riqueza), Editorial Lindau, Turín 2008.
El sociólogo estadounidense de las religiones Rodney Stark ha examinado las muchas respuestas que se dan al interrogante: la posición geográfica y el clima de Europa, el descubrimiento de otras tierras y continentes, la colonización, la evolución histórica y cultural favorable al progreso, el pensamiento grecorromano y muchas otras.
Y juzga que todavía estas respuestas no explican por qué Occidente ha progresado y las otras partes del mundo han permanecido durante milenios bloqueadas en su desarrollo. Baste pensar en las grandes civilizaciones de China, India, Japón, Vietnam, Corea, países árabes e islámicos, América precolombina, donde no hubo ni siquiera el inicio de aquellos procesos históricos que llevaron a Occidente a la supremacía.
Rodney afirma con claridad: “Ha sido el cristianismo el que ha creado la civilización occidental. El mundo moderno ha llegado sólo a las sociedades cristianas. No al mundo islámico, no a Asia. No a una sociedad ‘laica’, porque han existido. Todos los procesos de modernización hasta ahora introducidos fuera del cristianismo han sido importados de Occidente, a menudo a través de colonizadores y misioneros”.
Este hecho histórico, que no se puede desmentir, es documentado en un modo no religioso sino laico. Han sido el Evangelio, el pensamiento de los Padres de la Iglesia y la Teología cristiana el verdadero origen del progreso de Occidente y del mundo entero.
Mientras que las grandes religiones pusieron el acento en el misterio, en la meditación, en la astrología y la fuga de la realidad, el cristianismo nació de la Revelación de Dios y a través de la Biblia y Cristo ha afirmado el valor absoluto de cada persona humana “creada a imagen de Dios”, adoptando la lógica y el pensamiento deductivo y abriendo el camino a las ciencias y al progreso moderno.
Un segundo volumen reciente parece casi la continuación del anterior: Thomas E. Woods, Come la Chiesa cattolica ha costruito la civiltà occidentale (Cómo la Iglesia Católica ha construido la civilización occidental), Editorial Cantagalli, Siena 2007.
Thomas E. Woods, también profesor universitario estadounidense, responde al mismo interrogante que se hace el autor anterior: ¿Cómo es que el “mundo moderno” ha nacido en Occidente y se está difundiendo en todo el mundo? ¿Por qué es aceptado por todos los pueblos y preferido a sus modos tradicionales de vida?
Demuestra, de modo muy concreto, digamos histórico, cómo las diversas “novedades” que han hecho grande a Occidente, se deben no sólo a la Palabra de Dios a Jesucristo, sino a la Iglesia Católica que en el curso de los siglos ha sostenido aquellos principios y modelos evangélicos, a veces aún con la infidelidad de papas, obispos, sacerdotes y creyentes en Cristo. La Iglesia es una institución inspirada por Dios pero hecha por hombres. El volumen recorre en varios capítulos la historia de Occidente, desde la caída del Imperio Romano a las invasiones de los pueblos “bárbaros” hasta nuestros días.
Tras el Imperio Romano, en siglos de desbandada de los pueblos occidentales, los monjes salvaron la civilización (capítulo I), luego la Iglesia fundó las universidades, la vida académica y la filosofía escolástica (capítulo II), luego las ciencias modernas y el arte moderno, el derecho internacional, la economía y el capitalismo; las obras de asistencia para los pobres y “cómo la caridad católica ha cambiado al mundo”.
Los últimos capítulos “La Iglesia y el derecho occidental”, “La Iglesia y la moralidad occidental”, demuestran, repito, con hechos históricos, cómo la Iglesia Católica está en el origen, por ejemplo, de la separación entre Iglesia y Estado (no así las Iglesias ortodoxas y protestantes), de la abolición de la esclavitud, de la condena de los “duelos de honor”, de la promoción de los “derechos humanos” y así sucesivamente.
Por último, Thomas E. Woods examina cómo vive “un mundo sin Dios”, cómo es hoy el Occidente que se ha separado del Evangelio y del modelo de Cristo, a veces ha incluso perseguido y marginado a la Iglesia Católica, presentándola como enemiga del progreso. Hoy, incluso la Unión Europea no reconoce las “raíces cristianas” de nuestra civilización. Una mentira y absurdo histórico.
Formidables las últimas páginas del libro, donde el autor parte de la afirmación de Nietzsche: “El rechazo de la idea de que el mundo ha sido creado por Dios con un fin… hace al hombre más libre de dar a la vida el significado que quiere darle. La vida así no tiene ningún otro significado”.
E. Woods explica, con el triunfo de esta idea en el mundo secularizado y prácticamente ateo de hoy, la degeneración y la inhumanidad del arte, de la arquitectura y de muchas otras expresiones del hombre, hasta el nihilismo de Jean-Paul Sartre (el universo es absolutamente absurdo y la vida misma completamente privada de significado), que expresa bien la cultura triunfante del Occidente moderno, cada vez más árido, viejo y pesimista. Es decir, así como es, Occidente no tiene futuro.
Antes de pensar o decir que todo esto es “triunfalismo”, hay que leer primero el libro y rebatir las pruebas históricas que aporta. No con razonamientos, lugares comunes o charlatanería, sino con otra pruebas históricas que respondan al interrogante presentado por los dos volúmenes.
Traducido del italiano por Nieves San Martín
-----------El padre Piero Gheddo (www.gheddopiero.it), ex director de Mondo e Missione y de Italia Missionaria, es el fundador de AsiaNews. Como misionero ha viajado a las misiones de todos los continentes. Desde 1994, es director de la Oficina histórica del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras (PIME) de Italia y postulador de varias causas de canonización. Es profesor del Seminario pre-teológico del PIME en Roma. Es autor de más de 70 libros.
Testimonio
Messori, ser católicos hoy
El periodista habla de sí mismo al público romano
ROMA, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Creyente y al mismo tiempo inconformista, el escritor y periodista católico Vittorio Messori se casó con el evangelio porque, sencillamente, era inevitable. Lo explicó él mismo con ocasión, el pasado 26 de febrero, de uno de los llamados “Viernes de Propaganda”, serie de encuentros temáticos con conocidos autores, organizada en Roma por la Libreria Editrice Vaticana.
Presentando la nueva edición de la obra Cosas de la vita, el último de los cuatro volúmenes propuestos por la casa editorial – junto a Pensar la historia; El desafío de la fe y Emporio Católico –, Messori ha relatado las razones de su fe, a pesar de todo el peso que la razón tuvo en su formación.
Nacido en Sassuolo, y licenciado en Turín con Alessandro Galante Garrone (“que no me perdonó haberme hecho catolico”), pupilo de Norberto Bobbio (“el papa del laicismo puro”), tras el descubrimiento de la fe en los años universitarios, Messori dedicó su actividad literaria a la búsqueda de la verdad del Evangelio. Con más de un millón de ejemplares vendidos en Italia, el primero de sus libros, Hipótesis sobre Jesús, ha sido traducido a decenas de idiomas y aún ahora reeditado.
Muchos otros best seller internacionales se suceden con el tiempo. Baste recordar el libro entrevista con los últimos dos Pontífices: Informe sobre la fe, con el entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger, y Cruzando el umbral de la esperanza, con Juan Pablo II.
Obras a las que se añaden los volúmenes reeditados por la Sugarco, que recogen todo lo que Vittorio Messori publicó entre 1987 y 1992 en Vivaio, columna publicada por Avvenire y para cuyo título el periodista se inspiró en Giovanni Papini, el cual, antes de morir, quería reunir en un libro los apuntes que no había podido desarrollar por la disminución de sus energías y de su tiempo. En la columna, Messori examinaba la actualidad para encuadrarla en una perspectiva de fe que pudiera explicarla: “Juzgo las ideas de todos – solía decir –. No juzgo la vida de nadie”.
Un periodo, el de Vivaio, “que mi mujer – narra el periodista – recuerda como una pesadilla, porque las cartas eran de papel y llegaban tantas que una vez el cartero amenazó con dimitir o iniciar una huelga, porque no quería tener que llevar dos sacos en lugar de uno. El compromiso, también gracias a ella, fue con todo el de responder a todos, y cuando la columna se suspendió, recibí miles de cartas de lectores desesperados”.
Un éxito editorial debido a la capacidad de Messori de captar las dudas y las preguntas de muchos católicos y también de muchos ateos. Por otro lado, “el ateo es un creyente – explica –, se quema y hace lo posible por demostrar que Dios no existe”. Aún más, “el ateo siempre corre el riesgo de la conversión”, mientras que él, agnóstico, no tenía nada “contra” la religión: “Era una subcultura de la que, sencillamente, no me ocupaba”.
De formación anticlerical, “a la manera emiliana” (de la Emilia Romagna, región italiana, n.d.t.), la primera persona con la que Messori en 1976 tuvo que dar cuenta de su “iluminación” es su madre: “L'è roba da pret”, explicaba la mujer a sus amigas, no sin “vergüenza”. Muchos se sorprenden del Messori religioso, y sin embargo ¿dónde estaba la utilidad para el escritor? “No me convenía ser católico. Se trataba de empezar desde cero. Se trataba de una verdadera violencia a la que intenté resistir, pero, ya se sabe, el hombre propone y Dios dispone. Así me rendí a la evidencia”.
Messori estaba tan completamente ayuno de cosas sagradas que “para buscar la parroquia – explica – a la que pertenecía mi casa, recurrí a las páginas amarillas”. Desde entonces se abrió camino hasta convertirse en incómodo, en políticamente incorrecto. Un episodio para todos: “A mitad de los años 70, salir con un libro como el mío significaba como mucho terminar en la estantería secundaria de las Paulinas. En el mostrados estaban en cambio el manual del buen sindicalista y el Jesús revolucionario”, lo que los sacerdotes proponían a las personas “que pedían, en cambio, el pan”.
Nadie se preguntaba sobre los orígenes de la fe. Al contrario, el debate volvía sobre sus cosecuencias y, por tanto, se preguntaba cómo afrontar los problemas económicos a la luz del evangelio. Como apologeta, Messori pretendió en cambio explicar los motivos de creer. “La apologética es un don de Dios, como la razón, de la que no hay que renegar. En el fondo, el último paso de la razón está precisamente en comprender que muchas cosas la superan”.
Por Mariaelena Finessi, traducción de Inma Álvarez
Documentación
A propósito del debate sobre los abusos sexuales: nota del padre Lombardi
CIUDAD DEL VATICANO, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la nota hecha pública hoy por el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, a través de los micrófonos de Radio Vaticano, sobre los últimos casos de abusos sexuales a menores en instituciones eclesiales.
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Desde hace algunos meses, la gravísima cuestión de los abusos sexuales a menores en instituciones gestionadas por entes eclesiales y por parte de personas con responsabilidad en la Iglesia, en particular sacerdotes, ha embestido a la Iglesia y a la sociedad irlandesa. Recientemente el Santo Padre ha demostrado su intervención, en particular con dos encuentros, primero con los más altos representantes del episcopado, y después con todos los obispos ordinarios, y prepara la publicación de una carta sobre el tema para la Iglesia en Irlanda.Pero en las últimas semanas el debate sobre los abusos sexuales hacia menores está implicando a la Iglesia también en algunos países de Europa central (Alemania, Austria, Holanda). Sobre este asunto permítansenos algunas consideraciones.
Las principales instituciones eclesiásticas implicadas (la Provincia de los jesuitas alemanes – antes de ser implicada en el caso del Canisius-Kolleg de Berlín –, la Conferencia Episcopal alemana, la Conferencia Episcopal austríaca, la Conferencia Episcopal holandesa...) han afrontado la manifestación del problema con oportunidad y con decisión. Han dado prueba de voluntad de transparencia, en un cierto sentido han acelerado la manifestación del problema invitando a las vístimas a hablar, aun cuando se trataba de casos de hace mucho tiempo. Haciendo así, han afrontado las cuestiones “con el pie correcto”, porque el punto de partida correcto es el reconocimiento de lo que ha sucedido, y la preocupación por las víctimas y las consecuencias de los actos realizados contra ellas. Además, han vuelto a tomar en consideración las “Directivas” ya existentes o han previsto nuevas indicaciones operativas para poner en marcha también la estrategia de la prevención, para que se haga todo lo posible para que en el futuro otros gravísimos actos semejantes no se repitan.
Estos hechos empujan a la Iglesia a elaborar las respuestas apropiadas y deben inserirse en un contexto y en una problemática más amplia que tiene que ver con la tutela de los niños y de los jóvenes contra los abusos sexuales en la sociedad. Ciertamente los errores cometidos en las instituciones y por responsables eclesiales son particularmente reprobables, dada la responsabilidad educativa y moral de la Iglesia. Pero todas las personas objetivas e informadas saben que la cuestión es mucho más amplia, y que concentrar las acusaciones solo sobre la Iglesia lleva a falsear la perspectiva. Solo por dar un ejemplo, los datos recientemente proporcionados por las autoridades en Austria dicen que en un mismo periodo de tiempo los casos comprobados en instituciones relacionadas con la Iglesia son 17, mientras que ha habido otros 510 en otros ambientes. Es bueno preocuparse también de estos.
Justamente, en Alemania se estudian iniciativas, promovidas por el Ministerio de la Familia, para convocar una “mesa redonda” de las diversas realidades educativas para afrontar la cuestión en una perspectiva completa y adecuada. La Iglesia está naturalmente dispuesta a participar y comprometerse. Probablemente su dolorosa experiencia puede ser una contribución útil también para los demás. La Canciller, la señora Merkel, ha justamente reconocido a la Iglesia en Alemania la seriedad y la constructividad de su compromiso.
Para completar estas consideraciones, es bueno recordar una vez más que la Iglesia vive inserta en la sociedad civil y asume en ella sus responsabilidades, pero tiene también un ordenamiento específico distinto, el “canónico”, que responde a su naturaleza espiritual y sacramental, en la que por tanto también los procedimientos judiciales y penales son de naturaleza diversa (por ejemplo, no prevén penas pecunarias o de privación de la libertad, sino el impedimento del ejercicio del ministerio, privación de derechos en el campo eclesiástico, etc.). En el ámbito canónico, el delito de abuso sexual de menores ha sido siempre considerado uno de los más graves de todos, y las normas canónicas lo han reafirmado constantemente, el particular la Carta De delictis gravioribus de 2001, a veces citada inoportunamente como causa de una “cultura del silencio”. Quien conoce y entiende de qué se trata, sabe que ha sido una señal determinante para llamar la atención al episcopado sobre la gravedad del problema, y un impulso concreto para la elaboración de directrices operativas para afrontarlo.
En conclusión, si bien no se puede negar la gravedad del sufrimiento que la Iglesia está atravesando, no hay que renunciar a hacer todo lo posible para que se obtengan de ello al final también resultados positivos, de mejor protección de la infancia y de la juventud en la Iglesia y en la sociedad, y de purificación para la misma Iglesia.
[Traducción del italiano por Inma Álvarez]