05.09.08

Imagen de aborto con asesinos al fondo


Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lc 23:24)

Jesçus

Antes de empezar, tengo que decir que, para mí, como ser humano, el aborto me parece un asesinato porque se acaba con la vida de una persona de una forma claramente alevosa. Digo esto para que todo quede claro desde el principio y para que no se pueda decir que no digo con franqueza lo que pienso: asesinato legal, aberración jurídica, sinrazón homicida.

Y ahora podemos seguir con el tema de hoy.

Como ha sido costumbre del socialismo español a lo largo de su historia, la preocupación que muestra tal opción política por la vida ajena es, francamente, mejorable.

Lo que quiero decir es que le importa más bien poco.

En ciertos temas esto se nota demasiado. En el tema del aborto es una realidad que clama, como se dice, al cielo.

No contentos con la Ley del aborto que, desde su aprobación (hace ya demasiados años; un día ya sería demasiado) se ha convertido en una sangría de miles de españoles que no verán nunca la luz del día y en una forma poco presentable de acabar con la vida de un ser humano con todos sus derechos intactos, ahora parece que quieren llegar más lejos.

Es más, como es muy propio de los forjadores de la muerte, quieren superar la villanía y aprobar una nueva Ley del aborto porque, seguramente, han de creer, la actual no protege suficientemente ni el asesinato ni a los cómplices de asesinato.

Por eso, la Ministra de Igualdad (¿?), Bibiana Aído, que es experta en simplezas y naderías (que es, exactamente, lo que corresponde con su cargo) se ha permitido el lujo de, jugando con la vida ajena (¡Qué cosa más impresentable y ruin, además de plenamente fascista!) ha venido a decir que a ley muerta, ley puesta. ¡Nunca ella ha llegado tan alto (eso seguro) y la ley tan bajo (eso está por ver)!

Pero, en realidad, ¿Cuál es el punto de vista desde el que alguien puede creerse en el derecho de hacer su gusto con una vida ajena?

Como siempre se hace desde posturas izquierdistas, se le toma el pulso al aborto teniendo en cuenta, dicen, los derechos de las “mujeres. Parece ser que aquí sólo existe un derecho mientras que nada se dice del que corresponde al “nasciturus”, es decir, al ser humano al que se le quiere negar el derecho elemental a la vida, sin el cual, ninguno de los demás tiene ni existencia ni, por tanto, posibilidad de ejercicio.

Entonces, una vez fijada la nefasta realidad que supone matar a un ser humano así, sin el menor remordimiento, faltando al más mínimo sentido del respeto a otra vida y, además, justificando lo hecho (o lo por hacer) con manifestaciones injustificables, ¿Cómo se pretende regular tal aberración?

Pues de una forma muy típica en el socialismo y, en general, izquierdismo que, para desgracia de España, tenemos que soportar.

Se va a formar un comité que asesorará a la Ministra de Igualdad porque, es de suponer, que una persona como Bibiana Aído no ha de tener muchos conocimientos sobre la materia.

Por tanto, era de esperar que el grupo de personas que asesore a tan ignorante persona (en temas médicos y de derechos ajenos) tendría que ser, a la fuerza de la justicia, un grupo de personas que representase a los sectores, digamos, implicados en el tema del aborto: abortistas y antiabortistas.

Eso es, por así decirlo, lo que se espera de alguien que quiere hacer las cosas bien y no darle un sentido sectario al aborto.

¿Qué creen que ha pasado?

A estas alturas del asunto, seguramente todos Udes. ya sabrán qué ha pasado: nihil novum sub sole. O sea, lo esperado.

Efectivamente, dice la noticia publicada, como era de esperar en el sentido exacto, en Religión en Libertad, que “Sólo habrá pro-abortistas en el comité de expertos que asesorará en la nueva ley”.

Por tanto, al igual que en las decisiones judiciales de los más altos cargos de Poder Judicial en España (los que son nombrados a instancias de los partidos políticos) ya sabemos el resultado de las mismas antes de que se produzcan (pueden hacer la prueba la próxima vez que se dé la ocasión: si es mayoría socialista los nombrados la decisión siempre será de izquierdas; si al contrario, de derechas) también aquí sabemos lo que va a pasar: se va a elaborar una dizque Ley lo más alejada de los intereses del ser humano que tenía que nacer y lo más cercana a los llamados “derechos” de la mujer.

En este caso los citados “derechos” de la embarazada están en clara colisión con los del “nasciturus”, y van a prevalecer los primeros sobre los segundos por pura opción política y, lo digo con claridad, asesina (ya que se acaba con la vida de una persona con alevosía, como ya he dicho arriba, en aplicación directa del artículo 139.1 del Código Penal pues nada puede oponer en su defensa el asesinado y, muchas veces, tampoco la mujer)

Por eso digo que esto es como una imagen de aborto con asesinos al fondo, afilando los dientes ideológicos de la izquierda y, en las más de las veces, a la espera de aumentar las ganancias de ciertas clínicas de la muerte.

FEF

¿Dónde están las asociaciones en defensa del no nacido?, ¿Dónde aquellas personas que, por ejemplo, la Red Madre (www.redmadre.es), iniciativa del Foro Español de la Familia, hacen mucho por los derechos de quien aún no ha nacido y de la mujer a tener al hijo?, ¿Dónde la defensa del más indefenso?, ¿Dónde los derechos humanos?

Pues ya saben cuál es la respuesta a tales preguntas: en el cajón ideológico de donde emergen las ideas de la izquierda pero bajo más de doscientos años de iluminismo, laicismo y racionalismo inhumano.

Exactamente ahí.