05.09.08
Dios no se ha ido
A raíz de unas declaraciones sobre el trágico accidente del aeropuerto de Barajas, en las que se venía a decir, más o menos, que Dios se había ausentado ese día, permitiendo que pasara lo que lamentablemente sucedió, parece oportuno reflexionar sobre estos comentarios.Quien así piensa, alega que la misericordia de Dios, no deja de ser una frase bonita y nada más, apoyándose en este tipo de hechos para demostrar que Dios, ni es justo ni es misericordioso, y además utiliza al hombre, como mero juguete en sus manos.
Se quiere absolutizar la libertad humana, pero cuando sucede algún hecho lamentable, se señala a Dios como culpable.
Evidentemente las opiniones son libres, pero se equivocan los que dicen que su pensamiento no tiene nada que ver con su conducta, y como acaba demostrando la realidad: cuando no se vive como se piensa, se acaba pensando como se vive.
Se increpa a Dios por “abandonar” al hombre, mientras por otro lado:
- se quitan los crucifijos de las escuelas bajo una pretendida laicidad escolar
- se ridiculiza en televisión todo tipo de manifestaciones religiosas, mediante programas y series de dudoso entretenimiento.
- se alaba la actitud liberal de los padres que permiten que su hijo se ponga un tatuaje o un piercing, al tiempo de prohibirle que vaya a misa los domingos, no sea que “les salga cura”.
- se disfrutan a tope las vacaciones de Semana Santa, por la mañana en la playa y por la noche en la discoteca, por lo que no queda nada de tiempo para asistir a ningún oficio religioso.
- se multiplican los minutos de silencio, pero eso si mirando al cogote del que está delante o mirando al suelo, pero nadie pide rezar una oración por los protagonistas de ese minuto de silencio, no sea que nos tomen por “beatos”.
- se procura alentar los “funerales de Estado laicos”, para llevar el laicismo hasta extremos absurdos.
- se pide un préstamo bancario para el aborto de la niña (¡mira que descuidarse, y no tomar precauciones!), pero se arma la de San Quintín, el día que anuncia que quiere meterse a monja.
- se miente a la abuelita sobre su estado de salud, y ante la gravedad de la operación de papá, todos maldicen al maldito cáncer, pero nadie llama al párroco del barrio, para que les anime y conforte con la Unción de los enfermos, no sea que se agobien, además para dos días que les quedan, que los disfruten viendo…Gran Hermano o algo parecido.
- se saluda a los barrenderos al salir temprano de casa, pero no se te ocurra hacerte la señal de la cruz al salir del portal, pues te pueden tomar por loco.Y así podíamos recoger miles de situaciones diarias: bendecir la mesa, rezar con los niños antes de acostarnos, tener una estampa de la Virgen (patrona de nuestro pueblo) en la mesa de trabajo, encomendar la gestión de un amigo, etc.
Me parece que queda claro, que es el hombre el que ha abandonado a Dios, dando más importancia a todas las “urgentes e imprescindibles” tareas que tenemos entre manos. Pero a pesar de todo Dios no se va, pues sabe de nuestras debilidades y miserias, y siempre se hace el encontradizo para buscarnos una vez y otra.
José Javier Ávila Martínez
jjavilamar@hotmail.com
Subdirector del Colegio Las Tablas (Madrid)