(Juan Luis Vázquez/Alfa y Omega) Este fin de semana se
celebra el XXXVII Congreso federal del PSOE. En el programa, la
discusión de varias enmiendas que supondrían una vuelta de tuerca
más en el giro laicista y beligerante que está dando el Gobierno a
su política
Suena más a sondeo que a otra cosa... Las páginas de El País son
las encargadas de divulgar las enmiendas de las bases del PSOE, de
cara al próximo Congreso del partido, pero la cosa no parece más que
un A ver cómo reacciona la gente. Las propuestas más polémicas son
las relativas a la despenalización total del aborto, a la
legalización de la eutanasia y a la denuncia de los Acuerdos
Iglesia-Estado. Y aunque oficialmente la postura del partido es
contraria a llevarlas a cabo -de momento-, las declaraciones de sus
dirigentes hacen sospechar acerca de su idea de España y de lo que
deben ser los españoles.
Mientras la ponencia marco del Congreso socialista se mueve en el
ámbito de lo políticamente correcto -sus temas estrella son el
cambio climático, la globalización económica y las iniciativas en
favor de la igualdad-, las enmiendas a la ponencia abordan
directamente los asuntos más espinosos. Éstos son sólo algunos
ejemplos:
«Los socialistas defendemos el derecho a la interrupción del
embarazo, con seguridad jurídica para las mujeres y el personal
sanitario, y con respeto a la voluntad de las mujeres. Los
socialistas nos comprometemos a la regulación de una ley de plazos
antes del fin de la legislatura».
«En un clima de diálogo sereno hay que revisar los Acuerdos entre
el Estado español y la Santa Sede, dando paso a nuevas formas de
relación entre el Estado y la Iglesia, exigentes en la defensa de la
autonomía del ámbito político respecto de las confesiones
religiosas».
¿Hacia un Estado confesionalmente laicista?
¿Saldrán adelante en los próximos meses las ideas de estas
enmiendas en el Congreso socialista? Don José Luis Sánchez,
Vicerrector de Evangelización y Atención Pastoral de la Universidad
Católica San Vicente Mártir, de Valencia, que dirigirá a finales de
julio, con el cardenal Cañizares, un curso de verano sobre la
secularización en España, afirma: «El Estado debe tener su legítima
independencia, pero también hay que tener en cuenta la autonomía de
la esfera religiosa. Deberíamos vivir esto con normalidad. Hay
países en los que el Estado está vinculado a una religión concreta;
nosotros no queremos para España la confesionalidad que tienen
Suecia, Dinamarca o el Reino Unido, sino que lo que reclamamos es la
legítima independencia propia de la libertad religiosa. La libertad
religiosa surge de la libertad de conciencia y de pensamiento; si se
vieran amenazadas, lo que estaría amenazado sería el pluralismo».
Publicado el 4 Julio 2008 - 12:36pm