Colaboraciones
Otras diferencias entre un católico y un protestante
03 de enero, 2026 | Javier Úbeda Ibáñez
Diferencias:
- Ambas confesiones tienen una raíz común, que es la fe en Dios y la Trinidad. Pero a partir de la Confesión de Augsburgo en 1530, Martín Lutero provocó un cisma.
- Los protestantes creen que 'solo la escritura basta' en la revelación, mientras que los católicos creen que a la escritura se le añaden otras dos corrientes que son la tradición y el magisterio.
- Los protestantes creen que con tener fe es suficiente para salvarse. La Iglesia católica en cambio afirma que la fe nos lleva a la salvación unida siempre a las buenas obras.
- Los católicos aceptan 76 libros sagrados, mientras que los protestantes tienen 10 menos. Los protestantes no tienen devoción por los santos ni por la Virgen María, mientras que los católicos creen en su intercesión para llegar al cielo.
- Los protestantes no siguen al Papa y no forman parte de la Iglesia católica. En cambio, el catolicismo fue fundado por el propio Jesucristo en San Pedro.
- Para el catolicismo, Cristo llega a los fieles a través de la Iglesia, mientras que, desde una perspectiva protestante, la Iglesia es la reunión de los fieles a los que Cristo ha unido.
- Cuando Jesús pregunta a sus discípulos qué dicen de él, Pedro responde: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo», que es la confesión básica de la fe cristiana. Ser cristiano es considerar que Jesús de Nazaret no es simplemente un gran sabio o un profeta, sino Cristo, el que nos dice Dios, que es Dios que ha venido a nosotros. Jesús le responde: «Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no os lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella...». Este texto está escrito en el ábside de la basílica de san Pedro del Vaticano. Jesús nos deja en claro que la confesión de fe de Pedro viene de Dios, es fundamento para la Iglesia: por eso Simón, desde ese momento, se llamará Pedro, él es la roca sobre la que se edifica la Iglesia. Y es en la comprensión de este texto donde difieren católicos y protestantes.
- Para los católicos hay Iglesia cuando un pueblo de bautizados se reúne en torno a su obispo, que representa la autoridad de Pedro. En general, delega esta autoridad en los sacerdotes. No hay Iglesia sin pueblo, y no hay Iglesia sin obispo. Los protestantes poseen una interpretación diferente a partir del pasaje que sigue a la confesión de Pedro.
- Para el protestantismo, otro versículo que funda a la Iglesia es aquel en el que Jesús declara: «Donde dos o tres están reunidos por mi nombre, yo estoy en medio de ellos» (Mt 18, 20). La Iglesia es una institución, una organización, porque nuestra humanidad necesita visibilidad, pero es sobre todo un acontecimiento, es decir, se hace presente cuando los hermanos y hermanas se reúnen en torno al Evangelio. Esto es lo que hizo decir a los reformadores que hay una Iglesia donde se proclama el Evangelio y donde se comparten los sacramentos. Para los protestantes, no es Pedro como hombre particular quien hace la Iglesia, sino Pedro como hermano en la fe. Para que haya Iglesia basta una Biblia y unos cuantos hermanos, y cuando se tiene un pedazo de pan y un poco de vino, es aún mejor.
- Desde una perspectiva católica, la Iglesia es eterna porque está fundada en Cristo y tiene una organización que ha abarcado los siglos. Los protestantes están menos apegados a las instituciones. Todas las denominaciones de la Reforma han afirmado que la Iglesia de Jesucristo es eterna, pero su eternidad no descansa en la solidez de una institución, sino en la fidelidad de Dios que mantiene viva su palabra por los siglos de los siglos.
- El protestantismo puede ayudar a la Iglesia católica a preservarse de un absolutismo que la amenaza, y el catolicismo le recuerda al protestantismo que la teología tiene una historia y que la Iglesia es universal.
- Los católicos reconocen la importancia ineludible de la Biblia, pero también la de la Tradición, o Santa Tradición, es decir, todas aquellas doctrinas y dogmas establecidos en el seno de la Iglesia católica durante su historia, tanto en forma oral como escrita, reconocidos como «depósito de la fe», que Jesús comunicó a sus Apóstoles y que el clero transmitió a los fieles a lo largo de los siglos. Estamos hablando de doctrinas católicas romanas elevadas al rango de verdaderos dogmas, pero también vinculadas a la autoridad del Papa.
- Los católicos consideran al Soberano Pontífice la cabeza de la Iglesia, el sucesor de San Pedro, a quien Jesús confió el liderazgo de sus fieles. Su autoridad se basa en las Sagradas Escrituras y en la Santa Tradición de la Iglesia Católica Romana.
Los protestantes, en cambio, reconocen de manera única a Cristo como cabeza de la Iglesia en todos los tiempos. Ningún ser humano, aunque iluminado por la gracia, posee la infalibilidad para poder arrogarse este poder. El protestantismo si bien creen en la sucesión apostólica, no consideran al Papa como cabeza visible de la Iglesia. Todos los hombres son iguales, todos tienen la capacidad de entender las Sagradas Escrituras.
- Los protestantes no reconocen la existencia del Purgatorio como un lugar destinado a expiar los pecados de los difuntos que no han tenido tiempo de arrepentirse. Las Sagradas Escrituras no lo mencionan lo suficiente como para aclarar su existencia. Para ellos existen sólo el Infierno y el Paraíso, y la muerte de Cristo en la cruz fue pago suficiente para expiar todos los pecados de los hombres, sin necesidad de penas temporales. Mientras los católicos ven el camino de la Salvación en la fe, en las «obras meritorias» y en los Sacramentos, los protestantes ven en Cristo en la cruz la única y posible expiación de los pecados de los hombres.
- Los protestantes reconocen solo dos Sacramentos, es decir, los instituidos por Jesús en las Sagradas Escrituras: el Bautismo y la Eucaristía. Todos los demás son rituales establecidos por los hombres de la Iglesia. Sin embargo, en la Eucaristía rechazan el concepto de Transubstanciación para abrazar el concepto de la Consubstanciación.
- En cuanto a la Confesión y la Penitencia, la primera no tiene un valor particular, ya que cada hombre debe tener un diálogo personal directo con Dios, en el que reconoce sus propios pecados y límites. Por tanto, ningún miembro del clero tiene derecho a acoger y escuchar los pecados de los demás. El cristiano protestante confiesa sus pecados en oración privada a Dios. Sin embargo, algunas iglesias protestantes insertan en el contexto de las celebraciones un momento de oración de confesión de los pecados. En la Iglesia Anglicana, por ejemplo, la confesión y la absolución se pronuncian colectivamente durante la celebración de la Eucaristía.
- Los reformados sólo reconocen la devoción al Dios Uno y Trino. Cualquier otra forma de devoción, ya sea a la Santísima Virgen o a los Santos, no está admitida.
- Aunque los cristianos católicos también prestan mucha atención a mantener separado el concepto de devoción del de idolatría, de modo que, al diferenciar veneración, devoción y adoración, admiten el culto a los santos (dulía) y el de la Santísima Virgen (hiperdulía), distinto del dirigido únicamente a Dios (Latría).
- Para los protestantes —sobre todo los calvinistas— la vida sacramental no tiene el papel central que ocupa en el catolicismo.
- Al afirmar que la gracia depende solamente de Dios, los luteranos tienden a restringir todo lo que sea gracia a la intimidad entre Dios y el hombre. Propenden a tener una concepción de la Iglesia centrada en lo invisible. Para los católicos, la gracia de Dios se ha manifestado en Jesucristo, el Verbo hecho carne, y en Él se ha ligado hasta cierto punto a lo humano. El actuar gratuito de Dios que perdona y santifica se ha perpetuado en el actuar visible de la Iglesia, en los sacramentos y en la predicación de la palabra de Dios. Los luteranos, aunque no niegan esto, piensan que la doctrina católica pone demasiado énfasis en la Iglesia.
- La visión luterana tiende a considerar la relación entre Dios y el hombre desde una perspectiva individualista; para ellos, la Iglesia no tiene mucho que ver en esa relación. Según la eclesiología católica, la Iglesia se ve como «sacramento» de salvación, es decir, como signo e instrumento de gracia salvadora y de la unidad entre todos los hombres, y está presente en la realidad y en la dinámica de la justificación. Esa premisa sirve para entender que, con el pecado, el hombre no solo ofende a Dios, sino que se hace daño a sí mismo y hace daño a los demás.
Las diferencias entre católicos y protestantes son muchas y significativas, y van desde la interpretación de las Escrituras hasta la autoridad del Papa y del clero en general, pero también involucran muchos sacramentos y dogmas ineludibles. A lo largo de los siglos estas diferencias han sido motivo de enfrentamientos y sangrientas guerras, pero tampoco han faltado los intentos de reconciliación entre ambos grupos.