Colaboraciones

 

Las aportaciones de la Iglesia católica a la cultura occidental

 

 

15 febrero, 2020 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

En España, la mayoría de ciudadanos son cristianos católicos. La religión católica ha sido, a lo largo de la historia, el alma del ser de España, tanto en su formación como en su unidad política. Ha sido la fuente de nuestras glorias literarias y artísticas, la archivadora de nuestros documentos, la fundadora de nuestras escuelas y universidades, el artífice de nuestros monumentos y de nuestras artes, la promotora del idioma castellano y de la cultura española en Hispanoamérica y la colaboradora del actual Estado constitucional.

La contribución a lo largo de la historia al arte, la música, la arquitectura, la ciencia, el derecho y la economía son innegables. El historiador Thomas E. Woods, en su libro Cómo la Iglesia católica construyó la civilización occidental, profundiza en el legado del cristianismo, hoy a menudo desconocido o negado.

Siguiendo la historia de la Iglesia católica, Woods demuestra en capítulos monográficos las aportaciones que ha hecho a la cultura occidental: la labor civilizadora de los monasterios en la Edad Media, el nacimiento de las universidades, las maravillas del arte de las catedrales, el desarrollo de la ciencia experimental desde finales de la Edad Media, los orígenes del derecho internacional, los precedentes de la economía moderna en la Escuela de Salamanca, el desarrollo de las obras de beneficencia cuando nadie se preocupaba por los más pobres, la progresiva erradicación de muchas conductas inhumanas… En conjunto, se ve cómo la fe ha sido una fuente inspiradora de iniciativas y energías para hacer el bien.

El Iluminismo triunfante desde el siglo XVIII ha catalogado a esta fase de la historia de más de diez siglos de duración con el epíteto de “Media”; para significar que es una etapa que no tiene más razón de ser que una fase intermedia entre la Antigüedad grecolatina y la Modernidad “triunfante”.

Esta etapa que los círculos académicos y los medios de comunicación social catalogan de “años de oscuridad” u “oscurantismo” no fue la era de retroceso que nos quieren pintar y que nos han pintado durante tanto tiempo.

Desde hace unos 60 años ha habido historiadores serios (y no mayoritariamente católicos) que se han ido abriendo paso para ver la realidad tal cómo ha sido, no cómo se ha pintado desde el Iluminismo o Ilustración.